In Memoriam Siro del Castillo

Hoy, 26 de julio, se cumple un año del fallecimiento de un compañero inolvidable, incansable luchador por la libertad y la democracia en Cuba, nos referimos a Siro del Castillo, hombre multifacético que combinó su profesión de diseñador de electricidad con el arte de la pintura y un tenaz combate en defensa de los derechos humanos, los derechos de los trabajadores y la democracia no solo en su patria, sino en toda la América Latina.

Nacido en Guanabacoa, La Habana, Cuba, el 15 de mayo de 1943, desde muy joven, con solo 17 años, conoció el presidio político; opuesto al rumbo totalitario que estaba tomando la revolución recién triunfante de 1959, comenzó sus actividades contra el régimen instaurado, por lo que fue arrestado y condenado a cuatro años de prisión.

Permaneció en Cuba hasta el año 1972 en que logra salir al exilio, se establece en la ciudad de Miami, la segunda capital de los cubanos, y allí continúa, con nuevos bríos, la intensa labor política en la que empeñó toda su vida: alcanzar una Cuba libre y democrática, próspera, feliz, la Cuba con la que siempre soñó y dejó plasmada en su obra plástica pero que, lamentablemente no alcanzó a ver, pero si a avizorar en un futuro que ya vemos como muy cercano.

Para los que tuvimos el privilegio de conocerlo, de compartir su labor en diferentes ámbitos y acompañarlo en el quehacer diario de su extenso universo de acción, la figura de Siro fue siempre un ejemplo a seguir:

-Fue hombre poseedor de una gran sensibilidad humana, profundo conocedor del trauma del exilio y la significación del desarraigo de la tierra natal, y es así que, en el año 1980, durante el denominado “Éxodo del Mariel” en el que unos 125,000 cubanos abandonaron la isla en una masiva estampida de huida del régimen castro-comunista, Siro ofreció su asistencia y asesoría a miles de cubanos albergados en campamentos en Florida (Krome, condado Dade), Arkansas (Fort Chafee) y Luisiana (Pequeña Habana de New Orleans); centenares, o quizás miles de cubanos lograron alcanzar la inserción inicial y luego sobresalir, en una sociedad radicalmente diferente a la que hasta entonces habían conocido.

-En el año 1994 un suceso similar reclama la atención de Siro: la “Crisis de los Balseros”, en la que miles de cubanos huían de su nación en embarcaciones precarias intentando alcanzar las costas del país vecino, muchos de estos participantes del nuevo éxodo fueron rescatados por las unidades de Guardacostas de los Estados Unidos y albergados temporalmente en la base naval de Guantánamo, hasta allá llego Siro, en esta oportunidad como asistente del ombudsman, posición en la que nuevamente ofreció asesoría y asistencia a sus compatriotas recién llegados.

-La labor sindical y los derechos de los trabajadores también motivaron la atención de Siro, desde su llegada al exilio se incorpora a la Solidaridad de Trabajadores Cubanos (STC), de la cual llegó a ser su Secretario General, cargo que ocupó  hasta el momento de su fallecimiento, además de haber sido miembro de la Comisión Latinoamericana por los Derechos y Libertades de los Trabajadores y los Pueblos (CLADEHLT), de la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), Secretario general adjunto del Frente de Trabajadores de América Latina y el Caribe Demócrata Cristiano (FETRAL- DC).

-El trabajo político de Siro fue también encomiable, se autodefinía como socialcristiano y fue destacado miembro del Partido Demócrata Cristiano de Cuba (PDC) y miembro también de la comisión de Derechos Humanos del partido, con lo que tuvo la oportunidad y el honor de alzar su voz ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Suiza, para denunciar los atropellos y violaciones a los derechos humanos y laborales que aun comete la dictadura imperante en nuestro país contra su propio pueblo.  Debemos destacar que Siro fue uno de los promotores Consenso Cubano, de la Mesa de Reflexión de la Oposición Moderada (MROM), impulsor de la Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD) y asesor del Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC).

Toda esta gran labor le fue reconocida, habiendo sido merecedor de diversos galardones y reconocimientos, entre estos el de “Libertad y Justicia para Todos” del Centro de Defensores de los Inmigrantes de Florida y el “Premio de Directores” de la FACE (Facts About Cuban Exiles).

Por último, unas palabras de Siro que forman parte de su legado, que serán muy importantes para la Cuba que queremos: 

«Hace mucho tiempo que perdoné a mis victimarios y le pedí perdón a las víctimas que yo pude causar producto de mi acción.»

En este primer aniversario de su desaparición física, Solidaridad de Trabajadores Cubanos eleva sus plegarias por el eterno descanso del alma de nuestro hermano y compañero Siro, su ejemplo continuará inspirando a todos los cubanos empeñados en lograr una nueva Cuba.

Solidaridad de Trabajadores Cubanos (STC)

26 de julio de 2026

 

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