
Sor Nadieska Almeida Miguel. H.C
23 de marzo de 2026
Entre cacerolazos y circo, así estamos viviendo hace días, con la miseria de los apagones, la falta de comida, la basura que nos envuelve y unas flotillas que llegan con argumentos de solidaridad, gestos de cercanía con niños que se convierten en falta de respeto, y fotos que nos exponen sin permisos.
Nos encontramos: con los cacerolazos se vuelven la única posibilidad de expresar nuestro grito ahogado y flotillas que se burlan de nuestra pobreza,
ante un gobierno inepto que utiliza esta flotilla para hacer ver que sus donaciones serán un respiro y a un pueblo hundido renunciando a su dignidad.
No estamos llamados a dejar que caminen por encima de nosotros, hemos sido creados en libertad y dignidad, a imagen y semejanza de Dios que dijo que éramos muy buenos, obra creada con cariño de sus manos. Con la conciencia de esa dignidad de humanos no podemos permitir más abusos.
No hay derecho, nadie tiene el derecho ni dentro y mucho menos desde otras tierras, a venir a decirnos qué necesitamos, porque es evidente que no lo saben, ni lo sabrán, porque venir a celebrar con bebidas, comidas y luz, hospedarse en hoteles de lujo y pasearse en transporte mientras el pueblo camina por horas, hace su vida en penumbras, algunos, ya muchos escarbando la basura para comer, esa enorme brecha que nos separa, desde ahí es imposible entender, desde su posición de salvadores es imposible entender, desde sus gritos eufóricos pidiendo socialismo sin vivirlo es imposible entender… y no les da derecho a opinar sobre las soluciones que necesitamos ante esta crisis que estamos viviendo…
Entiendan políticos a sueldo, gobierno injusto, los cubanos queremos Libertad, es lo que necesitamos y deseamos, lo demás vendrá por nuestras propias manos.
Sor Nadieska Almeida Miguel. H.C
23 de marzo de 2026
