En un gesto, denominado humanitario el gobierno cubano anuncia el indulto para dos mil presos cubanos, amparándose en las fechas de Semana Santa. El momento escogido, resulta un tanto paradójico en un país donde las libertades cívicas independientemente ejercidas de expresión y de culto. La medida incluye a jóvenes, mujeres, a extranjeros y personas de buena conducta. También a las personas que presentan problemas de salud. Sin embargo, la medida no especifica realmente quienes serán los beneficiarios de esta decisión. La Gaceta Oficial debería de haber publicado la lista de los liberados en un ejercicio de transparencia pública.
Podemos, de antemano expresar satisfacción por quienes sean beneficiados mediante indulto y por sus familias. Sin embargo, nos preocupa – tratándose, de indulto y no de libertad inmediata e incondicional como supondría la Amnistía – bajo qué condiciones se aplicará y a quienes. Es una preocupación lógica ante la falta de transparencia habitual del gobierno y el estado de vulnerabilidad de la sociedad cubana en su conjunto. Un proceso de tal naturaleza y amplitud, es asunto público de alto calado e impacto.
Para que sepamos realmente el alcance e intención del gobierno, hay que aclarar varios conceptos y despejar panoramas. La letra pequeña del comunicado así nos lo exige. Nos preocupa especialmente el acápite de los “delitos contra la autoridad”, ya que es una categoría frecuentemente utilizada para procesar a opositores, manifestantes, y ciudadanos críticos. Nos preocupa, por supuesto que queden en este bloque personas que, realmente no han cometido delito alguno, si pensamos en el derecho a la libre expresión, que no se respeta sino el que se suele castigar con la máxima pena.
Desde el Foro “Acción por la Amnistía reclamamos la libertad de todos los presos políticos inocentes de todo delito, y la despenalización del disenso para cerrar esa puerta giratoria por la que unos entran a prisión por el ejercicio de sus derechos y otros salen con riesgo de volver a entrar.
Por ello, seguiremos exigiendo que les sea concedida la amnistía que merecen todos los presos políticos cubanos. Seguir parcheando y queriendo confundir no es una solución. Ya es demasiado tarde para ello. Las mujeres, las familias, los ciudadanos cubanos queremos caminar por la senda de la concordia y no de la confrontación. Para ello la amnistía es imprescindible. No retrasen el momento, porque será peor.
Expresamos nuestra alegría, no obstante, por aquellos que puedan volver a sus casas, después de semejante cautiverio en las cárceles cubanas.
La Habana, 4 de abril de 2026
Foro por la Amnistía
