Periscopio Cuba

Macky Arenas –  21 al 27 de septiembre 2026
Si no fuera por el dramatismo que reviste la situación, reseñaríamos esta nota como jocosa: «El régimen cubano se queja de que las sanciones frenan las reformas económicas en la isla». Cuando, en realidad, se trata de lo que expresa otro titular de un buen trabajo publicado esta semana en Cubanet: «El marxismo cubano: del “a cada cual según sus necesidades” al “sálvese quien pueda”».
EE. UU. quiso impedir el acceso de los representantes cubanos en la ONU al ritmo de un Trump repitiendo «La libertad llegará a Cuba». Y Marco Rubio asegurando que el régimen ofrece posibilidades de interlocutores con los cuales trabajar —lo que llama «el sector crítico»— y precisa: «Los que no tengan las manos manchadas de sangre». Puede ser que le cueste encontrarlos. Buscan una «Delcy», y desde hace rato. No se le arrienda la ganancia desde el punto de vista de los derechos humanos y la democratización. Tal vez esto llevó a Daniel Noboa a presentarse como el más firme en la ONU exigiendo elecciones libres tanto en Cuba como en Venezuela.
A este compás, aparecen actores privados de EE. UU. que siguen con su «diplomacia empresarial» y negocian proyectos de inversiones en la isla. Y también una intentona de Harvard y sus académicos de planteo ligado a lo asomado por Rubio: una propuesta de transición con los que hoy mandan en Cuba. Las críticas no se han hecho esperar y la llaman la careta de «la continuidad de la continuidad».
Para quienes se preguntan si está estancado el diálogo entre Washington y La Habana, la respuesta sigue siendo un albur. Según una nota en Cubanet: «Trump asegura que Rubio negocia con La Habana, Rubio habla de volver a involucrarse en el expediente y el canciller del régimen cubano dice que no hay reuniones previstas».
Lo cierto es que todas estas idas y venidas han favorecido a Raúl Castro pues, según ha trascendido, el proceso que se le sigue —la acusación— por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate está en veremos… Mientras tanto, los presos políticos continúan denunciando las horrendas condiciones en que se desarrolla su vida en cautiverio.
Pero hay algo mucho más significativo esta semana, en caso de que no se trate de un globo de ensayo más: la CBS reveló que movimientos militares de EE. UU. estarían preparando unidades como «apoyo» para una eventual operación en la isla. Aún no se anuncia despliegue alguno. ¿Presión real o maniobra disuasiva para los que entran en el callejón de la desesperanza?
El turismo en Cuba refleja una nueva y aparatosa caída. Se redujo en más del 60 %, a pesar de que la diáspora es la que más aporta visitantes, después de la huida de los canadienses. De allí que el régimen se aproveche aumentando el costo de los pasaportes en el exterior. Pero las ganancias no merman para el yerno de Raúl Castro quien, cómodamente instalado en España, goza de los ingresos provenientes de varias instalaciones que alquila para el turismo, ese que casi ha desaparecido en Cuba. El susodicho, según El Confidencial, posee tres apartamentos turísticos en Barcelona.
Por otra parte, y como evidencia del estado del sistema de salud, se reportan más de 7000 casos de dengue desde enero, siete veces lo previsto. Y ni hablar de la situación social: «Si compro jabón no como»; esta confesión revela cómo transcurre la vejez sin jubilación de un anciano en Santiago de Cuba.
Y cerramos con el artículo de esta semana del P. Reyes Pías, desde Camagüey, que no tiene desperdicio. Habla del «vecino incómodo» para quienes han empujado a los cubanos a la mentira, a la doble moral y a la delación: la Iglesia…
Ver el articulo completo en:  America 2.1

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