EN ESTA TIERRA HAY MUCHO PECADO.

María Victoria Olavarrieta.
Profesora de Español y Literatura.
La vidente le preguntó a la Virgen si Hittler se había salvado del infierno y Ella le respondió:  _ Nadie rezó por él.
Recé poco por Fidel Castro; en los últimos tiempos, viendo que  no hacen nada por la agonía del pueblo he rezado más por Raúl Castro, sus hijos y nietos.
Cuando le levanto la voz a alguno de mis alumnos o no les hablo con el respeto que todo ser humano se merece, me siento tan mal que busco un momento para pedirles disculpas. Cómo manejarán estos sentimientos los Castro y todo sus represores  cuando torturan a los presos?  Pensarán en la falta de aire de un niño  con un ataque de asma que no tiene un aerosol?,  En un paciente de cáncer sin quimo?,  En las madres que no mandan ya a sus hijos a la escuela porque no tienen qué darles de desayuno?, No los atormenta el índice de suicidios en Cuba ?
No vienen a su memoria los gritos de las madres del remolcador “13 de marzo” alzando en brazos  a sus bebés con la esperanza de conmover a los que los hundieron?
Ustedes tienen hijos y nietos, asumo que los aman, no piensan en lo que  sufren esas madres y abuelas que ustedes le han puesto a sus hijos menores de edad en cárceles llenas de chinches, maltratados por  los carceleros… si en la calle hay hambre, calor, ratones, cucarachas,  mosquitos…las càrceles cubanas tienen que ser un infierno.
Yo me despierto por la madrugada y rezo por Luis Manuel Otero Alcántara, por todos los presos  que no sé sus nombres y por Jonathan, el muchachito de Morón. Es un niño de 16 años, está enfermo, necesita medicamentos. No han pensado que hoy es Jonathan, el hijo del pastor, pero y si fuera uno de tus seres queridos, eso no te pasa por  la mente?     Será conciencia cauterizada ?, (Romanos 2:15).
Cómo pueden comer a sus anchas sabiendo de tanto anciano en Cuba que se acuesta y se levanta con hambre?  Esos videos de personas mayores, clamando ayuda a Trump,  no  les desgarran el alma?
Me da miedo la soberbia que veo en la familia Castro, la biblia dice que  ella es el origen de todo  pecado. … “Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra…” (Proverbios 11:2.
El antídoto de la soberbia es la humildad.
… “La humildad es la cualidad a la que más le teme el demonio porque es la cualidad que más nos asemeja a Jesús…”  ( tomado del libro “Los cinco minutos de la Madre Teresa” de Alfonso Milagro )
La humildad de San Francisco de Asís,  lo hizo ser el Santo que más se parece a Jesús.
Qué la gracia de Dios, que es más fuerte que el mal, que el demonio y que todos los comunistas juntos,  les ayude en esta hora fatal  a llenarse de valor y pedir perdón al pueblo de Cuba y a todos los demás pueblos a los que les han exportado el comunismo, intrínsicamente perverso, como bien dijo nuestro Papa Pío XI en su encíclica Divini Redemptoris de 1937.
Yo sé lo que es estar en una situación de pecado, no querer y no tener fuerzas para salir de ella. “Hay que tirar el sombrero al otro lado del río aunque uno no sepa nadar” –   decía mi tía Gladys Olavarrieta.
Fui a  confesarme sin esperanzas de vencer ese pecado y pensando que si no estaba totalmente arrepentida Dios no me perdonaría.  Allí mismo, al salir del confesionario sentí la gracia de Dios de manera inequívoca, la fuerza que yo pensaba que nunca tendría para elegir el bien y salirme de ese pecado que me hacía infeliz, que me había quitado la paz.
Le digo a Raúl Castro que de igual manera que cada oración  de las madres de los hijos que él y su aparato represor han encarcelado, torturado, fusilado, están el corazòn de Dios, tampoco se han perdido las oraciones que han hecho por usted el fallecido cardenal Jaime Ortega, el Papa Francisco y tantos otros que asumo han pedido a Dios por su conversión.
Familia Castro, no duden ni un segundo del poder de la oración, de que el infierno existe y de que si se arrepienten de corazón y claman  a la misericordia de Dios serán escuchados.
…”Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia… Romanos 5:20.
La Habana, 1998, Rita, madre joven que criaba a su hijita  sola, mientras su esposo en Suecia intentaba reunificar la familia, llegó a la parroquia de San Juan Bosco en Santos Suarez a recoger a su niña de las clases de catecismo. Abrumada por la decadencia moral y de todo tipo  que veía a su alrededor le preguntó  a Sor Isabelita, monjita de Las Hijas de María Auxiliadora, conocidas como Salesianas:
_ Sor, por qué temenos que pasar tanto trabajo para todo, por qué estamos tan mal?
 _ Es que en esta tierra, hija mía, hay mucho pecado. – respondió aquella monjita que el 17 de septiembre de 1961 fue parte de los 131 sacerdotes y religiosas forzados a salir de  Cuba para España en el buque español Covadonga y que después de sufrir el exilio volvía a Cuba y se encontraba  con  las consecuencias del mal institucionalizado y aplaudido, con   una sociedad que se alejó  de Dios, de la iglesia, de sus raíces judeo- cristianas e hizo de Fidel un ídolo al que adorar.
Muchos ven lo que está pasando en Cuba como un castigo de Dios.  Es más duro reconocer nuestra parte en esta desgracia. No puede ser inocuo  tanto mal hecho unos a otros, tanta chivatería, tanta doble moral, tanta infidelidad, grosería, tanto chisme, tanto crítica, tanta guerra de unos contra otros, tanta intolerancia, tanta arrogancia, tanta inmoralidad, tanto desamor. “El que no es espiritual hasta en su carne, se vuelve carnal hasta en su espíritu” (Gálatas 5:17-25)
Los Castro construyeron una estructura de pecado donde atraparon a todo un pueblo que adoró a Fidel y renunció …”a su derecho a pensar y a vivir sin hipocrecía…”. Aceptamos que lo malo ya no era malo. El aborto asequible para menores de edad, los jóvenes en las ESBEC, escuelas en el campo, lejos de sus familias, donde  la de la litera de arriba podia acostarse con el profesor y yo, intentando dormir en la litera de abajo, yo tenía 13 años y cursaba el 7mo. grado.
Madres que no bautizaron a sus hijos para no afectar el carnet del Partido Comunista del esposo. Hermano que nunca más se comunicó con su hermano porque se fue a Estados Unidos para vivir en Libertad.
Jóvenes  de la seguridad del estado que se infiltraron  en el seminario para hacerle todo el daño posible a la iglesia.
Madres que no educaron a sus hijos en la fe cristiana  para congraciarse con los comunistas y hasta el cartelito de “Esta es tu casa, Fidel”,  colgaron en sus puertas. Después se llevaron a sus hijos para la guerra en Angola y les trajeron sus restos en ataúdes cerrados. El miedo no les dejó quitar el cartel de la puerta.
Vimos como despojaron de sus tierras a las familias del Escambray,  los arrastraron a punta de pistola de sus hogares, frente a sus hijos.  Y mataron uno a uno a los que se rebelaron y huyeron a las montañas. Separaron a los esposos, uno en una cárcel en Camagüey, otro en la Isla de Pinos y los niños en un reformatorio para lavarles el cerebro y hacerles creer que sus padres merecían esos castigos.
Les robaron todas sus propiedades, nunca pudieron regresar a sus casas. En Gaspar, mi pueblo, construyeron un barrio de casitas todas iguales y los trajeron como gente desafecta a la revolución, peligrosa y agresiva. Fueron mis compañeros de clase, mis amigos, la gente del Pueblo Nuevo. Gente buena del Escambray, todo tu dolor está en el corazón de Dios y habrá justicia para todos tus familiares asesinados.
Y  hoy, que la gente se está muriendo por falta de medicinas, que no hay ni agua ,  siguen los represores haciendo daño,
siguen los carceleros lacerando a los presos políticos, sabiendo que están presos  por salir el 11J a defender la libertad de todos los cubanos, la de la familia de los carceleros  también. No piensan que lo que le queda a la tiranía militar castrista son tres días?
No tienen miedo de hacerle tanto daño a los presos? Bajo cielo y tierra no hay nada oculto, dice la sabiduría popular,
Los Castro nos han robado tanto que pueden escapar, millonarios, a algunos rincones del mundo; pero los arrastrados, serviles al tirano, no van a tener donde esconderse, porque hasta en  Estados Unidos, llegó Marco Rubio y mandó a parar. Cubano que mintió y colaboró con la dictadura lo regresan con su gente.
Carlos Manuel de Céspedes, el padre de la patria, dio la libertad a sus esclavos, ustedes, familia Castro, Partido Comunista, agentes de la Seguridad del Estado…  nos han esclavizado,  pero con esa misma soga el demonio les ha atado el cuello  y los arrastra a la indolencia, a seguir acumulando dinero, a vivir en el lujo sin importarles matar al pueblo de hambre, de calor, de basura podrida en las calles.
Son esclavos muy difíciles de liberar, porque se creen dioses. Lograron controlar a todo un pueblo con el miedo y ahora lo sienten ellos, quizas por primera vez. Los Castro y su aparato represivo deben tener mucho miedo, es la razón que encuentro cuando trato de entender tanta crueldad contra  su propio pueblo. Su miedo les impide vivir como personas normales, sin escolta, sin control sobre los demás.
Qué puedo hacer, Señor, por estos hermanos míos, que se creen libres y trabajan para Satanás?  Los Castro tienen las manos manchadas de mucha sangre, pero su madre, la Virgen, “no se cansa de esperar”, me pide que ore por ellos.
Ella los ama y yo no quiero hacer sufrir a la Virgen Santísima. He visto sufrir a tantas madres cubanas  por ver a su hijo comunista delatar a  su hermano que intentaba escaparse en una balsa.
Familia Castro, no duden de la misericordia de Dios, pidan perdón al Señor y a este pueblo, de rodillas, pidan el Espíritu Santo, vayan al Santuario del  Cobre donde en su día  la mamá de Raúl y Fidel fue a pedir por ellos.
Hay una  fiesta en el cielo
por cada pecador que se arrepiente
pidan valor, dignidad,
amor por Cuba, sabiduría,
sean, por favor, valientes
devuélvanos la oportunidad
de vivir honradamente
sin tener que mendigar.
Paren este genocidio
Dejen a este pueblo vivir
que se acabe este martirio,
este vivir sin vivir.
En  los brazos de la Virgen
Santísima de La Caridad
Pongo a la familia Castro
De rodillas, ante tu altar
Si tomados de tu mano
Se atreven a pedir perdón
Tu hijo, que siempre te hace caso,
Acogerá su petición
Te presento la agonía
de todos los que se han muerto
sin ver a esta tierra libre
Padre, tanto sufrimiento,
tendrá al final un sentido
Pero, por favor, te pido
que no olvidemos jamás
que nuestro rey es Jesucristo
Y solo a Él adorar.

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