Sor Nadieska Almeida, HC
30 de septiembre de 2026
Cada año los cristianos nos unimos durante una semana para rezar por la unidad entre nosotros. Es de admirar en nuestro país el esfuerzo que cada iglesia hace por dar pasos de cercanía, el ir de un lugar a otro, en medio de las dificultades con el transporte, escuchar las diversas predicaciones y, en especial, orar por todos los creyentes.
Hoy quiero invitar a vivir una vez más esa unidad en un paso más concreto. A dos de nuestras hermanas cristianas se les celebrará un juicio injusto, lo sabemos bien. Por eso creo que es necesario apoyarlas con nuestra oración ferviente y, los que puedan, con una presencia real allí donde las han citado. No se trata de otra cosa que ESTAR, APOYAR, ACOMPAÑAR que sea visible nuestra unidad y todo el apoyo para quienes han depositado toda su confianza en ese buen Dios que tiene en todo momento la última palabra.
Como católica y consagrada levanto mi voz y me solidarizo con Ana Sofía Benítez y su mamá Caridad Silvente. Les aseguro mi oración y hago pública mi profunda admiración por su hidalguía y entereza. Con el apóstol Pablo les digo: Todo lo podemos en Cristo, Él es y será siempre nuestra fuerza. Él traiga a través de ustedes la valentía que necesitamos. Esta es y seguirá siendo mi súplica confiada.
