por Oscar Visiedo
Hola… Esta imagen, que tomé de Facebook, no solo habla de Cuba.
Habla también de una vieja tentación política: ofrecer tranquilidad a un pueblo herido a cambio de confiar su destino en manos ajenas.
Eso puede sonar reconfortante.
Pero también puede ser peligroso.
Porque una cosa es el apoyo internacional.
Y otra, muy distinta, es construir la idea de que la libertad llegará como una entrega desde afuera.
Ahí conviene detenerse.
? Cuba necesita solidaridad, sí.
? Cuba necesita presión internacional inteligente, también.
? Pero Cuba no debería imaginar su futuro como una liberación tercerizada.
La historia enseña que las grandes potencias no actúan por pura generosidad.
Actúan por intereses, por cálculo, por oportunidad.
Y los pueblos que delegan demasiado su esperanza terminan muchas veces cambiando una dependencia por otra.
Por eso, más que promesas de salvación, lo que Cuba necesita es:
-visión estratégica
-ciudadanía activa,
-sociedad civil articulada,
-apertura al diálogo,
-apoyo exterior útil,
y una visión de reconstrucción nacional hecha por cubanos y para cubanos.
Mi lectura, entonces, es esta:
la imagen expresa una esperanza comprensible, pero también una ilusión políticamente riesgosa.
La libertad puede recibir ayuda y hay que aprovecharla sin genuflexión.
La soberanía, no conviene subcontratarla.
