|
CARTA ABIERTA A NELSON MANDELA |
|
Prisión Canaleta. Ciego de Ávila. Cuba, 2 de Febrero del 2010. |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Respetable Señor Nelson
Mandela: El 11 de febrero de 1990, con su liberación el mundo presenció el inicio de un proceso de cambios, desde un orden social irracional, hacia una sociedad abarcadora de todos los sudafricanos en condiciones de iguales, poniendo fin al repugnante régimen de Apartheid. Fue un camino difícil, llenos de duros sacrificios, que afortunadamente, gracias a su perseverante mirada abarcadora hacia el futuro de una Sudáfrica: “con todos y para el bien de todos “como dijera el apóstol cubano José Martí, culmino como paradigma de los que amamos la libertad e igualdad de todas las personas y condenamos la segregación en todas sus manifestaciones. Nosotros y muchos cubanos y usted y muchos de sus compatriotas conocemos el dolor de la cárcel, solo por querer aportar desde nuestra propia identidad lo que consideramos mejor para el bien común, que no es otra cosa que la igualdad de deberes y derechos para todos los ciudadanos. Exactamente un mes y una semana después de su vigésimo cumpleaños fuera de prisión, nosotros cumpliremos el séptimo año de injusto cautiverio. Pues somos ciudadanos condenados a largas penas por actos totalmente cívicos y pacíficos, como, la recogida de firmas solicitando un referendo, el periodismo independiente y la defensa de los derechos humanos. El ultra totalitarismo que impera en Cuba, desde hace más de medio siglo es un sistema de segregación en cuanto a derechos civiles y políticos, que sin anunciarlo claramente en leyes y carteles públicos, en la práctica solo pueden ser ejercidos para apoyar el gobierno. Por disentir pacíficamente de este orden injusto, tal como sucedió en la Sudáfrica del Apartheid con usted y el Congreso Nacional Sudafricano, a nosotros se nos acusa constantemente de defender intereses e ideologías de potencias extranjeras, argumento utilizado para enmascarar la represión política y justificar las largas condenas en prisión. Excmo. Sr. Mandela, permítanos en esta misiva, hacer nuestras unas de sus celebres frases, adaptándolas a nuestra realidad y lanzar con ella un llamado a todas las personas de buena voluntad. “No apelamos a nuestras razones, sino a vuestros corazones”. Tras las rejas de la intolerancia celebraremos como propio el vigésimo aniversario de su puesta en libertad, pues estamos seguros que usted con su gran corazón, celebrara como suyo, el próximo 18 de marzo, el sufrimiento de nuestro séptimo año en prisión. Una vez más queremos desearle a usted y a todos los sudafricanos muchas felicidades en esta celebración mundial del veinte aniversario del fin de su cautiverio. Que Dios continúe bendiciéndolo. Desde las cárceles
cubanas los presos políticos y de conciencia:
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||