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LOS PUEBLOS MOTIVADOS SE ELEVAN. EL CUBANO TAMBIEN |
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19 de Julio de 2010
Miriam Leyva
Periodista
Independiente
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Nelson Mandela cumplió 92 años el 18 de julio. La sabiduría ha sido el don inmenso del Madiba, labrada durante los 27 años de cárcel, mediante la introspección y el amplio estudio, fundamentalmente de la naturaleza humana y las complejidades de su país. El odio y la revancha no nublaron su razón. Se elevó sobre el egoísmo y la adulación para iniciar la difícil obra de reconciliación en la Sudáfrica surgida del opresivo y cruel apartheid. Indudablemente ha podido disfrutar del extraordinario cariño de su país y ser honrado por ciudadanos de cualquier lugar del mundo. Fue elegido presidente en 1994, a los 76 años de edad, en las primeras elecciones libres y multirraciales. En 1999, a los 81 años, declinó la reelección, pero se ha mantenido atento al acontecer nacional, sin interferir, y se involucra en causas nobles de beneficio universal. La vida y obra de Mandela son una vasta fuente de enseñanzas. Su autobiografía “El difícil camino hacia la libertad” que incita a la reflexión, puede contribuir a la comprensión de los problemas de las diversas sociedades y a la forma de procurar soluciones. No se trata de la verdad revelada, sino de la posibilidad de ver más allá de estrechos intereses o de obcecación. Con motivo de este aniversario, la televisión cubana presentó la película “Invictus”, que muestra como al iniciar su difícil presidencia logró aunar voluntades para comenzar a reconciliar Sudáfrica a través del futbol rugby. Tuvo la sabiduría de incentivar a un equipo en crisis, que entusiasmó a todos los ciudadanos. El Comandante Fidel Castro ha retomado la vida pública, después de su prolongada ausencia desde finales de julio de 2006, según han informado los medios de prensa gubernamentales. Escogió el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC) el 7 de julio -día en que se anunció la próxima liberación de los 52 prisioneros de conciencia de los 75, como resultado de las negociaciones con la Iglesia Católica Cubana y el acompañamiento de España-, aunque se publicó el 12. Ese día también participó en una Mesa Redonda Especial de la televisión para “valorar los peligrosos acontecimientos que tienen lugar en el Oriente Medio”. El 13 de julio se reunió con los especialistas del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, donde pidió a los académicos pensar sobre “como se pueden enfrentar los desafíos de una inminente guerra atómica e impulsar una nueva civilización que no repita los errores cometidos hasta hoy”. El 15 de julio presenció el show de los delfines en el Acuario Nacional, donde advirtió que “hay dos peligros tremendos, el peligro de guerra y el peligro para el medio ambiente.”
La visita al Ministerio de Relaciones Exteriores el 16 de julio ha sido
muy significativa. El Comandante “sorprendió” a los embajadores durante
el encuentro anual en la sede del MINREX, les trasladó sus evaluaciones
sobre la peligrosa situación internacional y entregó una carta personal
con sus orientaciones. El pasado año, Raúl Castro presidió el juramento
de los nuevos embajadores. En esta ocasión, juraron “su fidelidad a la
patria, su revolución, Fidel y Raúl” ante Esteban Lazo, vicepresidente
del Consejo de Estado, y colocaron una ofrenda floral en el monumento a
José Martí en la Plaza junto a Ricardo Cabrizas, vicepresidente del
Consejo de Ministros, y otros dirigentes. Entre los preparativos para la
guerra, se retiraron los niños de los diplomáticos y se han tomado las
medidas para la máxima protección de las embajadas. Próximo el acto del 26 de julio, cuando se cumplen 4 años del alejamiento activo del poder de Fidel Castro y 3 años del discurso promisorio de cambios estructurales y de conceptos por Raúl Castro -no implantados-, cabría esperar el anuncio de un programa de medidas para enfrentar la aguda crisis nacional. Es muy probable que el recuperado Comandante se presente en la tribuna y hasta se dirija a la población.
El pueblo agobiado por las carencias y las prohibiciones reclama cambios,
tales como permitir la libre creatividad, el trabajo por cuenta propia,
las pequeñas empresas productivas y de servicios, más independencia en
la agricultura y el respeto a la pluralidad de opiniones para comenzar
el despegue en la reconstrucción con la participación activa de todos y
la reconciliación de los cubanos. Se requiere hoy desatar las amarras para motivar a todos a “halar parejo” en beneficio propio y de la patria.
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