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La Reconciliación Nacional,
La Transición
y
Un Proyecto para la Nación
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La Reconciliación
Nacional
Expositor: Prof. Damián Fernández
Quiero
agradecerle a Pedro que me hizo la invitación y a todos ustedes por
esto. Primero cómo llegué a este tema de la Reconciliación Nacional y
segundo algunos de estos puntos claves que me gustaría presentar en
forma esquemática para después quizás discutirlos un poco.
Surge este
tema producto de la obra Cuba... la reconciliación nacional donde el
mismo Pedro, Siro, Juan Antonio y Lino formamos parte en una comisión
encabezada por la profesora Marifeli Pérez-Stable que es ahora
profesora-catedrática de la Universidad Internacional de La Florida en
el departamento de Sociología.
A Marifeli la
Fundación Ford le propuso un trabajo sobre la Reconciliación Nacional
para pensar como se construye el futuro de Cuba, después de la
transición y la necesaria tarea de reconciliar a los cubanos, tanto los
que viven allá como los que están en la diáspora. Ese grupo de trabajo
que se denominó "Memoria, Verdad y Justicia" se reunió a través de dos
años en tres ocasiones en diferentes localidades de México y estaba
compuesta como por veinte personas de diferentes áreas profesionales y
diversas experiencias, que produjo un reporte que esta disponible para
todos los cubanos: Cuba... la reconciliación nacional. Es un intento de
hablar un discurso diferente. ¿Como es posible pensar la reconciliación?
También tiene como propósito mover el enfoque sobre Cuba más allá de la
transición. Entonces nosotros que somos politólogos un poco abocados a
pensar en el escenario del cambio, cómo hacer el cambio, cuándo va a ser
el cambio, qué modalidades va a llevar este proceso de transición
política dentro de Cuba; y cómo el futuro se agotaba un poco y pasaba,
viendo que el régimen no cambiaba se decidió olvidar el pasado, mirar la
historia cubana o mirar el futuro un poco más lejano y empezar a cambiar
el paradigma y decir ¿Cómo vamos a tener un buen encuentro los cubanos
de allá y de acá y de tantas tendencias políticas? ¿Cómo se puede
establecer esa reconciliación, bajo que causa y bajo que términos? Y,
¿cuáles son las experiencias de otros países? ¿Qué podemos aprender de
los cambios del totalitarismo comunista? Pero también del autoritarismo
latinoamericano. Todos esos países han pasado por procesos de
reconciliación. ¿Cuáles han sido los costos, cuáles han sido los
beneficios, qué se podría aprender?
El grupo
trabajó fuertemente y a veces con posiciones muy encontradas. En la
ultima reunión que fue una reunión difícil, llegamos a un consenso y
creo que el documento da fe de que se puede trabajar con personas que
tienen el interés de Cuba como visión y como propósito y que a pesar de
que tenemos diferentes posiciones personales podemos encontrar un
centro, o un consenso de centro, no en los extremos sino en un centro
pacífico.
A base de
estas experiencias además de todo el progreso individual de las personas
que yo conocí, el proceso de encuentro, tiene básicamente que ver con
cinco puntos principales, cinco conclusiones que son las que yo quisiera
compartir con ustedes esta noche.
Primera
conclusión: Que la reconciliación es necesaria, no es perfecta, no
creo que sea perfecta, pero sí es inconfundible, tendrá que ser
multidimensional política, económica y socialmente abarcará temas como
los derechos humanos, las violaciones de los derechos humanos; la
justicia, pero también temas como los tratados bien difíciles en otros
países como son el de las propiedades, que en el caso de Alemania ha
sido mucho más controvertido que otros temas de Derechos Humanos, quiere
decir que nosotros vamos a tener igual que otros países que enfrentar la
reconciliación, mejor o peor, pero no se puede escapar.
Segunda conclusión: Lo importante de esta reconciliación
es lograr desde mi punto de vista un balance entre la amnesia y la
memoria. ¿Cuál es la medida justa de la amnesia? De recordar a que
profundidad, hasta que nivel vamos a mirar abiertamente lo que hicieron
los altos dirigentes, tanto de aquí como de allá, porque si esto es un
cargo, le echan también la culpa de cada cual, de todos más o menos,
pero hasta que punto vamos a llegar rebuscando en todas las violaciones
y a quienes se les va a dar la justicia que se decida tener alguna forma
de justicia práctica. Pero la amnesia también tiene su ayuda, también
nos ayuda en este proceso ¿Y como se llega a este balance? Esa es otra
pregunta que todavía no esta completamente contestada. ¿Cómo se llega al
balance justo entre la amnesia y la justicia?. Los países que hemos
estudiado, los estudios de casos que hicimos, todos los países
dieron diferentes respuestas a come llegar a ese balance; algunos
piensan que hay que hacer borrón y cuenta nueva, otros piensan que debe
darse por lo menos algo simbólico que recompense y otros piensan que
debe ser un lleva cuantas total y muy preciso.
Tercera
conclusión: Cualquiera que sea el proceso de reconciliación tiene
una función simbólica imprescindible. Al hablar de reconciliación
estamos hablando de recontar la nación cubana, de tener una piedra
angular en la cual podamos encontrarnos todas las vertientes posibles,
dentro de una reconciliación basada en los derechos y la ley.
Simbólicamente eso es imprescindible, porque otros símbolos patrios me
parece que están agotados, o han sido muy usados, que han sido
maltratados, abusados y que hay que quitarles todo ese discurso de la
reconciliación para encontrar la refundación nacional.
Cuarta
conclusión: No se va a tener beneficios si no hay un costo serio en
el concepto de reconciliación. No creo que todo el mundo va a estar
contento, por si se va a cumplir justificado o con escasa justicia, pero
también hay hechos trágicos, materiales ante el tema de la confiscación
de las propiedades, reclamo de propiedad, como la parte de la
gobernabilidad. Un motivo de reconciliación puede llevar a un peso
dramático de unas estructuras legales en la corte, si las personas
pueden buscar justicia en las cortes y esperar una respuesta legal de un
sistema judicial, pero al mismo tiempo, que va a tener un resultado
dependiendo de cómo se construya esta reconciliación y cómo se
construyan los centros de búsqueda de justicia; quizás en el afán de
buscar justicia, si las cortes están completamente sobrepasadas por las
personas que van a buscar esa justicia en ellas, se debilita el Estado,
se debilita la misma democracia que estamos tratando y se trataría de
llevar a este lugar.
Quinta conclusión que considero la más importante:
Para
llegar a la reconciliación hay que abandonar lo que he titulado
en mi último libro “La Política de la Pasión”. La política de la
pasión es la tendencia en la política ciudadana que llevamos
adentro. La política de la pasión es un imperativo moral en el
cual todos sentimos que estamos llevando una cruzada para una
utopía nacional, donde los fines justifican los medios. Esa
lógica de que los fines justifican los medios es inaceptable en
un Estado de Derecho, es inaceptable en una democracia y es
inaceptable en una sociedad de tolerancia.
Enfoque que trata de cambiar la estructura política y los
códigos políticos del todo o nada de todos los compromisos
moderados.
Es
justicia tratar en todos los parámetros de yo y el enemigo, y yo
y el hombre. Por eso que estamos hablando de crear un centro
moderado de despolarizar la política de la pasión, de
encontrarnos en el centro
¿Y como se puede lograr manejar encontrarnos en
este control?
Con la polarization
sera imposible la reconciliación.
Gracias
Algunos agregados
del profesor Damián Fernández respondiendo a preguntas hechas
por los participantes del evento.
Participante 1.-¿Puede
la forma en que se dé la transición en cómo se puede desarrollar
la reconciliación?
D.F.: -Si,
creo que sí. Como viene el cambio político en Cuba va a tener
mucho impacto en el futuro de Cuba. Creo que hay escenarios de
cambios políticos que van a ser conducentes a una encuesta
nacional. Uno piensa que si la polarización en Cuba llega a un
extremo, va a haber guerra civil; obviamente esa transición a
través de guerra civil va a polarizar al pueblo, va a crear
otras medidas nuevas, va a tener impacto social y va a hacer
mucho más difícil el proceso. Hay que ver como, pero no podemos
estar pensando solamente en la transición que yo creo sí
llegara. No sabemos cuándo ni cómo, pero llegará, y hay que
pensar un poco más allá y decirnos. ¿Cómo vamos a empezar a
construir esa reconciliación que es tan difícil, pero que es
necesaria?
Participante 2 -¿Me puede describir lo que es transición y
como la política social entra en esto?
D.F. - En general cuando hablamos de transición hay un
cambio tanto político como económico dentro de un marco
democrático. ¿Cómo se basa?, pero hay que ver que tipo de
democracia, que tipo de economía, eso también para decidir en el
futuro por el pueblo cubano. Pero en general una transición
implica tanto en el cambio actual con el comunismo, tanto la
economía como la política y casi siempre un modelo liberal. Y no
tiene que ser solo un modelo liberal, sino que hay diferentes
modelos posibles.
Creo que el gobierno
cubano ha tomado medidas económicas que en una democracia no
hubiera sido posible tomar, y creo que ha facilitado un poco el
ajuste hacia la austeridad cubana. Por ejemplo: todo el cambio
en la Industria azucarera sería imposible de hacer en una
democracia, porque con tantos desempleados eso va a producir un
efecto en contra del gobierno, quiere decir que lo hubiera
facilitado, pero al mismo tiempo, o se ha dilatado tanto que lo
que ha habido es un proceso de pérdidas y ha habido un proceso
de penurias y no de ganancias económicas. Ha hecho ciertos ajustes, pero no los suficientes para
producir resultados económicos.
La economía cubana
hoy no es lo mismo que hace 10 años, y el sistema político en
Cuba ha cambiado, ya que Cuba no ha sido estática ni en los 60s,
ni en los 70s, ni en In 8Os, ni en los 90s, ni lo será en el
futuro, Ha habido diferentes composiciones políticas dentro de
un marco bastante señalado, pero hay cambios sociales económicos
y políticos y quiero añadir como comentario final que María
Cristina Herrera en Miami es un ejemplo vivo de la oportunidad
de la reconciliación. Si hay una persona en esta comunidad, que
ha tratado y vivido tanto los beneficios como
las penurias de la transición ha sido ella, que en su
caso siempre ha traído, siempre ha colaborado, siempre ha
facilitado encuentros de personas con diferentes puntos de vista
bastante encontrados a veces y también quiero acotar que la
iglesia católica tiene su propia teología de la reconciliación.
Quiero decir que no hemos sido solamente este grupo de trabajo
que Marifeli lideró, sino también hay otras personas pensando en
este tema de la reconciliación.
Participante 3:
-Creo que si se produce una ausencia de reconciliación
nacional, el pueblo puede concretar un proyecto para
la nación que sea ampliamente aceptado.
D.F.: -Creo que hay proyectos que ya se están aceptando como
el "Proyecto Varela", que es un proyecto en el ámbito social y
creo que el proyecto de reconciliación también esta marchando.
El encuentro entre las familias es un nivel de reconciliación,
pero no creo que dentro del marco político actual si la
estructura del gobierno no abre un espacio que tenga acceso a
los medios de comunicación. Ese es un factor indispensable para
poder agregar un ingrediente más para que sea factible. Sin
embargo, para mí el Proyecto Varela tiene un valor importante,
porque es un proyecto iniciado por parte de la sociedad y
representa un camino posible dentro de otros para la
reconciliación y para evitar lo que dije anteriormente: la
política de la pasión. La dolarización política que es la que
nos ha conducido a esta situación.
Participante 4:
-La burocracia centralizada paralizó reformas que si la hubiesen
hecho a tiempo no tendría tales inconsistencias y creo que
todavía es un problema que existe. Que sigue habiendo una
burocracia centralizada y paraliza la evolución histórica.
D.F.:
-Estamos de acuerdo, quizás no me exprese completamente con la
claridad necesaria. Por ejemplo: Esa reforma del sector
azucarero que es parcial, pero que políticamente es costosa
dentro de un sistema democrático y la dolarización de la
economía cubana que ha causado tantos problemas en otros países
de América Latina, este gobierno lo ha podido hacer,
precisamente porque es una dictadura. Ahora, lo que el gobierno
no ha podido en último caso es dar espacios, o sea, otros
espacios económicos para la autogestión, para la empresa libre,
libre de comprar
acciones, quiere decir que son algunos pasos, pero completamente
inconclusos porque no quiere perder un peso político, que es
nominalmente la lógica del sistema.
Participante 4:
-Un ejemplo es la paralización de la evolución en la voluntad
social.
D.F -En el
problema de la reconciliación en Cuba, uno de los temas más
difíciles además de la vivienda, entre otros, va a ser el de la
justicia social. ¿Cómo se va a mantener un grupo de justicia social? Creo que el pueblo cubano sí esta
interesado en tener justicia social dentro de un sistema en
bancarrota.
Participante 5:
-Ustedes empezaron este proceso porque vieron que el régimen
cubano no se movía, estaba en un inmovilismo, pero agregas que
desde el 70, el 80 y los 90s está cambiando, entonces, ¿dónde se
estudió, de dónde el inmovilismo si en los 70s, 80s y 90s
cambió? ¿Dónde estaba situado ese inmovilismo?
D.F.: -Lo
que han cambiado son los parámetros de dónde estaban situados.
No ha habido cambio político a nivel de liderazgo, de élite, ni
de filosofía política, pero ha habido cambios dentro de la
sociedad. La sociedad cubana hoy no es la misma que la
sociedad del 70 que apoyaba básicamente al régimen,
hasta los académicos siempre le estaban buscando las 5 patas al
gato y para eso no paga el mono, pero eso tiene que ver y
podemos encontrar más matices en esa situación de Estado y
sociedad.
Participante 6:
-Se habla de gente joven que esta en el proceso de cambio. ¿Cómo
sabemos que hay elementos en las estructuras de gobierno que
tienen que ver con los procesos de cambio? ¿Cómo tú crees
que se puedan conducir o fortalecer desde afuera a todos estos
elementos que tienen que jugar un papel? ¿Adónde va el proceso?
D.F:
-Para contestarte esas preguntas complejas, creo que la mejor
forma de nutrir estas larvas (de mariposa), es evitar la
polarizacion, todo lo que lleve a esta política de la pasión que
nos empuja hacia los extremos, que no busca el centro justo, el
centro posible para esa política social. Creo que todo lo que
lleve hacia el extremo no facilita el desarrollo de esas larvas
en lo absoluto. Lo que estamos viendo dentro del aparato
político cubano es un sistema de circulación de nueva gente, de
jóvenes, y debemos pensar en este momento que pueden contribuir
a la despolarización política tan necesaria para la
reconciliación tanto como para la transición y la reunificación. |