Entrevista a Oswaldo Paya: 1 y 2
parte
Líder de la oposición en Cuba
|
Parte I
Mickey Garrote, Agenda: Cuba ,
Univision Radio
Mickey Garrote entrevista a Oswaldo Payá Sardiñas, líder de la oposición cubana.
Esta entrevista pronto será parte de un libro que Payá está escribiendo en la
Isla.
Quién es realmente el joven Payá
Oswaldo Payá Sardiñas es conocido hoy dentro y fuera de Cuba como líder del
Movimiento Cristiano Liberación (MCL). Sin embargo pocos conocen al joven
Oswaldo, su inicio en la lucha por los derechos humanos antes de la creación del
MCL y de su trabajo en torno al Proyecto Varela. Háblenos del joven Payá.
Respuesta:
Viví bajo protesta y enfrentado, desde niño. Pero no era un super-niño, ni
quiero decir que era un niño héroe, sino un niño de una familia de siete
hermanos, con unos padres que trabajaban mucho para sostenernos, en un barrio
humilde. Pero como dije, enfrentados por el régimen que nos trató como enemigos
y nos señaló como gusanos desde el principio, sólo por ser católicos que
seguíamos en la iglesia y por no aceptar ser incondicionales al gobierno, que
era la única opción para no ser “marcado”.
En mi familia sufrimos punto a
punto la etapa de consolidación del poder totalitario, que tuvo varios planos:
el desmontaje de la sociedad civil y de toda institución independiente, el
aniquilamiento de la actividad económica activa privada y del tejido productivo
y de servicios, no hablo de los grandes monopolios sino de tantos y tantos
negocios pequeños, de los negocitos y talleres de trabajadores por cuenta propia
y familias que fueron despojadas, a nombre del socialismo, del fruto de su
trabajo de muchas décadas y de varias=2 0generaciones.
También el aniquilamiento de la
prensa libre y de toda actividad política que no fuera incondicional a Fidel
Castro y simultáneamente la obsesiva descristianización forzada de la sociedad,
la cultura y la memoria del pueblo cubano. Esto último, al menos, lo intentaron
con todos los recursos políticos, de propaganda, con el sistema educacional, con
la represión, el castigo y la exclusión.
No lo lograron totalmente, pero
han hecho un grave daño a nivel antropológico, es decir a la persona, a su
autoestima, a su sentido del derecho, a la familia, a los vínculos más sanos,
libres y auténticos entre los seres humanos dentro de la sociedad.
Propiciando el reino de la
mentira, la envidia, la simulación, sólo salvado en parte por la buena voluntad,
el amor y las buenas obras de personas de todas las posiciones políticas en
Cuba. Vaciaron la sociedad de la moral y valores para instalar la llamada “moral
socialista que al final resultó la inmoralidad donde la única referencia es la
incondicionalidad al poder. Yo no era un héroe, pero si un niño cristiano y
libre, un joven libre y cristiano y ahora un hombre de cincuenta y seis años,
digamos en la “frontera de la madurez”, cristiano y por eso libre, con esa
libertad que Dios nos da y que nadie n os puede quitar.
De 1969 a 1972 el régimen cubano
lo encarcela en Isla de la Juventud, antigua Isla de Pinos. ¿Por qué?
Respuesta:
No era formalmente cárcel, pero en la práctica sí. Nos llevaron como reclutas,
pero desde los primeros días nos trataban como enemigos (protagonizamos un motín,
dispersado a balazos, que narro en un libro que estoy tratando de terminar)
Nos hacían trabajar 10 horas
diarias de lunes a sábado en las canteras y en la construcción. Nos decían “los
castigados”. Eso fue después que formalmente terminó la UMAP, los tristemente
celebres campos de concentración para jóvenes que inventó “la revolución cubana”.
Allí en Isla de Pinos se engendró el espíritu de Liberación, fue una etapa de
crueldad y abusos contra nosotros todavía adolescentes, pero no doblegaron
nuestro espíritu porque no pudieron arrancar nuestra fe. Isla de Pinos fue
proclamada “la primera región comunista de Cuba”.
Cuando recuerdo aquello pienso en
el pueblo oprimido de Corea del Norte. Al mundo sólo le interesa Corea del Norte
cuando los verdugos que la gobiernan amenazan con hacer una bomba atómica, pero
poco se habla de los millones de s eres humanos que viven sepultados allí en la
opresión más inhumana. Los norcoreanos también tienen derecho a los derechos y n
i la violencia, ni más concentración de armamentos, ni otra guerra son caminos
de solución , sino una verdadera campaña de solidaridad por los derechos de esos
ciudadanos.
Háblenos de Nuestra Señora de los
Dolores y hasta que punto su experiencia allí influye al Oswaldo Payá, líder
opositor de hoy.
Respuesta:
Sí, mucho. No me extenderé en esa experiencia de la Isla, que es muy larga y
definitoria en mí. Sólo le digo que lo que hicieron con mi generación fue signo
del rasgo más perverso del sistema: apropiarse de las personas y manejar sus
vidas sin respeto por su dignidad. No es un asunto político solamente. Es un
mecanismo abarcador, es totalitario y por eso la historia de Cuba que debemos
hacer hoy, clama y reclama un proceso sin odio y sin violencia y movido por amor
y por eso verdaderamente radical: Liberación.
En 1980 con el éxodo del Mariel
se le ofrece escapar de la isla. Decidió quedarse. ¿Por qué razón?
Respuesta:
Sí, he pensado en que yo si pudiera salir de Cuba, pero he decido quedarme. He
despedido a muchos de mis seres queridos, la mayor parte de mi familia, amigos,
hermanos de la comunidad de la iglesia y de lucha. El exilio, nuestra diáspora,
es la mitad del corazón de Cuba. Desde niño pienso en ellos, muchas veces al d a
cada día, nunca se separan de mí.
Pero separación física por tantos
años es probablemente uno de los daños más profundos de esta etapa y que mas
sufrimiento nos ha causado a todos, pero lo sigue causando cada día que vivimos
lejos “los de allá” y “los de acá” y porque continua el desgarramiento con la
salida de miles de jóvenes y de personas de todas las edades buscando una vida
mejor, la libertad, aunque ya ni siquiera se atrevan a decirlo. Las familias se
siguen separando. Familias, que sencillamente “escapan”.
Quiero decir que no dejaré de
denunciar que ese exilio es diáspora, porque es destierro, porque no puede
regresar a su tierra, porque no hay libertad. Esa es una verdad vivida y sufrida.
Tampoco dejaremos de proclamar que son parte inseparable de nuestro pueblo. Como
lo fueron los chilenos exiliados, los sudafricanos, los polacos, los españoles,
durante las tiranías en esos países.
Queremos recordar que en
Diciembre 20 del 2007 presentamos en las oficinas de la Asamblea Nacional del
Poder Popular una propuesta de ley titulada Proyecto Heredia, en honor al poeta
nacional desterrado por el colonialismo español y en denuncia del destierro que
viven cientos de miles de cubanos. En esta ley proclamamos el derecho de todos
los cubanos a entrar a Cuba, regresar a Cuba y vivir en Cuba libremente, a salir
libremente.
Ese derecho no existe en Cuba.
También esa ley es contra la discriminación que los cubanos sufrimos en muchos
orden es de manera humillante en nuestra propia tierra. Nosotros reclamamos el
derecho de los cubanos a visitar Cuba cuando quieran sin restricciones ni
limites, por lo que el gobierno de Estado Unidos debería suspender esas
restricciones y limites de viaje a los cubanos a su propia Patria, sin
condiciones.
Pero me parece una inconsecuencia,
que por otra parte, las propias víctimas ó los supuestos defensores de esas
víctimas cubanas, silencien el escándalo mayor: El gobierno cubano mantiene
privados de sus derechos ciudadanos y en condición de desterrados a cientos de
miles de cubanos a los que ha sentenciado con el castigo de “salida definitiva”.
Esos cubanos no pueden regresar a
residir en nuestra Patria, que es su propia Patria y tienen que pedir permiso al
gobierno de Cuba para visitar unos días a su familia y volverse a ir. Eso lo
denunciamos en el Proyecto Heredia, que es la mencionada ley de Reencuentro
Nacional, que ahora queremos reavivar pues ya se cumplirá un año que la
presentamos en las oficinas de la Asamblea Nacional y no la han discutido ni
publicado.
Pero usted me preguntó otra cosa
y se la respondo con sencillez. No me voy de aquí, en mi tierra viviré hasta que
Dios me llame y lucharé por mis hermanos los cubanos y sus derechos hasta que
sean libres.
Pero=2 0déme un espacio más, un
pequeño espacio más para defender a mis hermanos los cuban os que viven en el
exilio y que sólo pueden venir a Cuba, con permiso del gobierno cubano a visitar
a sus familiares. Lo que voy a decir es fuerte, lo digo sin ironía, con amor,
pero crudamente. Es penoso ver como a los cubanos les persigue el miedo de aquí
hasta allá. Cuando vienen aquí entran en la jaula del miedo y después se lo
llevan hasta allá y se callan los abusos que sufren aquí con tal de que el
gobierno cubano les permita volver a ver a sus seres queridos en Cuba.
Voy al directo: Hay muchas
historias en la aduana cubana.
Historias no contadas. Cuando
llega una viejecita, o una mujer de cualquier edad o también un hombre del
exilio, al aeropuerto cubano, se le acercan funcionarios de aduana en uniforme,
les exigen, sin piedad y descaradamente, dinero para no confiscarle parte de lo
que traen. Dinero que ya no darán a sus familiares de acá. Literalmente los
chantajean, los atracan, les piden cientos de dólares, que se meten en los
bolsillos.
Les dicen “no me de el dinero
ahora, espere a salir y me lo da en la puerta” ó “démelo ahora que no nos están
mirando”. Pero si no pagan a esa seudo mafia lo exigido, les decomisan sin
piedad gran parte de lo que traen y les demoran hasta el agotamiento. Muchos,
con sólo llegar a Cu ba, ya sienten el pánico. El sentimiento de indefensión se
reaviva saliendo de lo más profundo de la memoria, la condición de ciudadano sin
derecho en que vivieron antes de emigrar. No es un reproche a mis hermanos
cubanos del exilio que son todos mi familia, es denuncia contra el ultraje que
sufren.
Ahora que nadie se rasgue las
vestiduras diciendo que estoy ofendiendo a un cuerpo oficial del Ministerio del
Interior, pues esto es conocido, esto lleva años ocurriendo, esto es indignante.
Pero sinceramente lo más desconcertante es que además de los precios abusivos
que deben pagar por trámites y viajes, miles y miles de cubanos, de viejitas que
traen el dinerito ahorrado de sus pensiones, de hombres y mujeres que trabajan
con mucha honradez, sean asaltados silenciosamente por los que visten uniforme
oficial y nadie lo denuncie.
Pero ahora espero que esos miles
y miles de cubanos que han sufrido este ultraje no permanezcan callados.
Nosotros hablaremos por esos hermanos nuestros, aunque estemos aquí en Cuba y
ellos en Miami, Madrid, California ó New York.
¿Como se explica que algunos
cubanos en el exilio no apoyen la primera iniciativa que reclama todos sus
derechos como ciudadanos cubanos con indiscutible dignidad? ¿Será que no conocen
el Proyecto Heredia? ¿Por qué? No hablo del exilio, sino de los que han
silenciado esta ley, Reencuentro Nacional, y por eso muchos en Cuba y en el ex
ilio no la conocen.
Como también algunos de los
medios de difusión en Miami y otras agencias y paginas importantes, silencian
nuestra actual campaña del Proyecto Varela que ahora mas que nunca es esperanza
y camino de cambio verdadero que estamos reactivando dentro de Cuba. ¿Por qué?
Parte II
Se le compara a usted con el líder obrero polaco
Lech Walesa. La Iglesia Católica en Polonia apoyo desde su principio a Walesa y
su sindicato Solidaridad. Siendo usted católico practicante de siempre y el MCL
una organización de principios afines a los de la Iglesia, ¿por qué no recibe la
misma solidaridad que le ofrecieron a los obreros polacos la Iglesia Católica en
Polonia?
Admiro mucho a Walessa, a Havel y a otros. No me
comparo con ellos, También admiro a muchos de mis hermanos cubanos héroes de la
liberación, especialmente a esos que están en prisión, a todos ellos sin
distinción. Nunca he pedido esa solidaridad de la iglesia. No voy a emplazar a
la iglesia ni he intentado hacer mi lucha bajo la sombrilla de la iglesia, ni
escribir y hacer publicidad bajo la identidad de la iglesia que es como hacer
carrera política a costa de la iglesia. Por que eso es no sería bueno, ni leal
para la Iglesia ni para la lucha por la liberación. Tampoco evadiré el tema.
En Cuba el régimen oprime también a las iglesias,
las condiciona y les inflige miedo como a toda la sociedad y a todos los
ciudadanos. Creo, como parte inseparable que soy de la iglesia en Cuba, que20hay
un déficit, una omisión, no total, pero si muy significativa de la dimensión
profética.
Este déficit hace incompleto el cumplimiento de la
misión evangelizadora y por tanto liberadora de la iglesia. Esto es superable
pero es también urgente que se supere, no para hacer un mejor papel para la
historia, sino por amor al prójimo que fue el motivo de Jesucristo para asumir
la cruz, convirtiendo así su Cruz en la fuente de la verdadera liberación, del
pecado y de la muerte.
He recibido mucho apoyo humano y solidaridad de
personas de la Iglesia, Dios, ellos y yo lo sabemos. También hemos sufrido la
exclusión y hasta la rivalidad de los que desde la Iglesia quieren hacerse de un
lugar político. Pero entiéndase bien: Cuando se habla de la iglesia se habla de
mí.
Quiero decirle que en el mundo durante mucho tiempo
hemos estado solos en esta lucha ó casi solos y todavía muchos intelectuales,
artistas, políticos, religiosos, instituciones y estados cuidan el estatus y la
buena relación con el gobierno cubano mientras hacen su papel de demócratas, de
izquierda o de derecha, de centro o de cualquier flanco, en una verdadera
esquizofrenia conciente, sin exigir mejoras en los derechos humanos.
Nosotros en esta etapa en que tantas fuerzas tratan
de sepultar la esperanza de los cubanos y apostar pragmáticamente por el
continuismo, hemos reactivado la campaña del Proyecto Varela. Esta campaña es
radical porque demanda los derechos de los cubanos como único camino de cambios
justos. Ya después de cincuenta años el balance es que sin derechos, no hay
justicia, ni hay igualdad, ni hay verdadera libertad, ni hay concordia. No
bastan con los derechos, pero son imprescindibles para poder construir esa
sociedad mas justa, más humana y más libre en que queremos vivir, en un estado
de derecho y libertad, en un estado de solidaridad y justicia, el estado de
fraternidad.
Basta ya de engaños, racionalizaciones,
humillaciones. O somos libres ó no somos libres Y ahora los cubanos no somos
libres. Y si no lo logramos nosotros mismos en esta generación, nuestros hijos
tampoco serán libres.
Pero esa demanda la tenemos que hacer nosotros los
cubanos, a los que nadie puede sustituir como protagonistas de su propia
liberación. No queremos intervención ni violencia, que sólo trae nuevas
opresiones. No vamos a emplazar a nadie fuera de Cuba o en Cuba a que nos apoye.
Sencillamente llamamos….
Es conocido que las autoridades cubanas han impedido
reuniones del Comité Ciudadano de Reconciliación y Diálogo (CCRD), comité que
promueve la Campaña Foro Cubano. ¿Cómo va ese esfuerzo ciudadano?
En condiciones muy difíciles. Porque el gobierno y
sus cuerpos represivos saben que con el Proyecto Varela y con Foro cubano no
pueden dar su famosa “batalla de ideas”. Por que la liberación es la idea más
hermosa y más humana de las ideas. Es decir no pueden hablar públicamente del
Proyecto Varela y mucho menos publicarlo porque saben que la mayoría va a
apoyarlo diciendo que ¨eso es lo que queremos”. Porque a nadie se le puede
convencer de que no merece sus derechos ó de que es mejor que no tenga derechos.
Por lo que todos los medios represivos, de
propaganda, de diversionismo del estado se dirigen contra nuestro modesto pero
aunténtico movimiento ciudadano. Los cuerpos represivos hacen una lucha
represiva y sin honor, porque en vez de permitir el conocimiento de nuestras
propuestas , la tergiversan, mienten , falsifican, amenazan, abusan del
indefenso y su familia, para que no apoye estas demandas y mantienen
secuestrados a los Prisioneros de la Primavera de Cuba como una amenaza
permanente contra todos los cubanos.
Yo siempre les digo que si yo tuviera que defender
una causa por esos medios no lo haría, porque el fin no justifica los medios.
Quien tiene que defender una causa con el abuso, la mentira y la injusticia, es
porque defiende una causa injusta y perdida. La mentira necesita de todos los
recursos del mal. La verdad solo necesita de testigos que la sostengan con fe y
por amor.
Pero le digo a los que lean esto; si duro y difícil
es enfrentarse a un poder inmenso como el que enfrentamos, doblemente duro es
cuando hay que enfrentar más de un poder. Sin vanidad le digo que eso es
dificilísimo. Porque cuando por defender tu Patria, los pobres, la libertad, te
enfrentas a mas de un gran poder de este mundo (y hay varios) te puedes quedar
solo, te silencian, te acosan en un fuego cruzado, a veces silencioso, pero
fuego al fin y al cabo.
Y eso es lo que hacen contra el Proyecto Varela
algunos que tienen mucho poder y las llaves de los medios de difusión, que
atacan o silencian al Proyecto Varela y Foro Cubano que son campañas
transparentes. Inclusive marcan y castigan con la exclusión a quien se atreve a
apoyarnos. Este fuego a veces ruidoso, a veces con silenciadores, contra
nosotros, contra el Proyecto Varela es un escándalo mudo, porque más que a un
proyecto están atacando al más determinado y transparente intento de los cubanos
por lograr sus derechos. Todos los saben.
Quiero decir que esas fuerzas no son el exilio, ni
representa n la mayoría del exilio y que tampoco los tratamos como enemigos,
pues no somos enemigos de nadie y ellos son nuestros hermanos. Sólo los llamamos
a que despierten de esa actitud, pues llevan años persiguiéndonos con mucha
intensidad mientras luchamos pacíficamente dentro de Cuba en desigual combate.
Nuestra propuesta está abierta al diálogo.
El Llamamiento del Cobre que proclamamos en 1991,
dice “La p atria somos todos los cubanos”. Nadie individualmente, ni persona, ni
grupo, se puede llevar la historia en un bolsillo. Ni la historia, ni la Gloria
y si se trata de gloria, ¡que sea Gloria a Dios! ¿ Y en la tierra? ¡Pues
señores, en la Tierra: Paz!
En este momento histórico que vive Cuba, ¿Ve Oswaldo
Payá la posibilidad de que las autoridades cubanas se sienten a dialogar con los
ciudadanos de a pie algún día no muy lejano?
Sí, creo que es posible y estamos dispuestos,
espiritualmente y humanamente dispuestos, y también políticamente dispuestos.
Pero hay mucha arrogancia del grupo de poder. Lo que
les diré ahora lo digo sin odio, como decimos nosotros “sin odio de clases, ni
odio de ninguna clase”.
Los que forman el grupo que tiene el poder total en
Cuba, aunque incondicionales a Fidel Castro, tienen una experiencia de ese poder
total de cinco décadas y eso enferma. Ellos también tienen que liberarse de un
poder que han ejercido muy por encima de la mayoría de los cubanos y de los
derechos y del derecho, y hasta de la ley, que en su momento violan o cambian en
función de sus intereses. Tienen poder, privilegios, muchos viven como ricos y
son “personas especiales”.
Hay experiencia popular de relación con las personas
del poder a distintos niveles que se expresa en protesta, miedo, sumisión o
burla o en lamento de diversas maneras. Desde los códigos verbales como
llamarles pinchos, mayimbes, “dirigentes”, hasta de decir; “ese es poderoso”,
pasando por diversos gestos que se hacen después de mirar para los lados y que
no caben en el papel.
En esto los del más alto poder se comportan como una
oligarquía y hasta como una aristocracia. Lo peor es que muchos en Cuba y en el
mundo, aceptan este privilegio, esta corrupción institucionalizada, como algo
irremediable y hasta normal. Hasta en la ley electoral se han reservado al
menos, “la mitad de las candidaturas únicas” para diputados, esas personas
especiales.(puede ver nuestra demanda de nueva Ley electoral y los Fundamentos
del Proyecto Varela en www.oswaldopaya.org).
Como decía en párrafos anteriores, se sienten
seguros en el miedo que infunden a los ciudadanos, esos son los cimientos de
este régimen y a su vez su muralla protectora, la misma muralla que atrapa y
encierra a los mismos que tienen el poder, que tampoco son libres. Esa muralla
ya va a caer. Nosotros decimos: “Es mejor que todos tengan derechos y
oportunidades a que sólo un grupo tenga todo el poder y muchos privilegios”.
Verdaderamente creo que para “ellos”, como dice el
pueblo, “ellos” ó“esta gente”, también es mejor, tendrían mejor vida, si todos
tuviésemos derechos. Pero hasta ahora se empeñan en exhibir sus triunfos de
control y sometimiento como el éxito de su poder, envuelto en un gran teatro
donde el miedo y la simulación que desfigura a las personas ó al pueblo son los
factores dominantes. Eso está hundiendo cada vez más nuestra sociedad.
Es decir, han creado un gran teatro basado en el
miedo
Actúan como si este miedo fuera auténtico por que
han logrado que la mayoría simule el papel de conformidad e incondicionalidad.
Pero todos saben que el miedo esta presente. Todo lo resuelven imponiendo lo que
nadie se cree, en los barrios, en los colectivos de trabajadores y estudiantes,
con los medios de comunicación, el partido comunista, las brigadas de terror
llamadas de respuesta rápida.
Tienen al pueblo atrapado en su miedo y en su
indefensión, ofendiendo amenazando, abusando del indefenso, encarcelando. Mi
familia ha sido amenazada, hay acciones muy graves, ellos lo saben, contra mi
familia y contra mis hijos. Nosotros no odiamos ni queremos el mal de sus
familias ni de nadie. A veces parece que perdieron el sentido del límite y eso
puede llevar al desastre.
Es una ceguera de clase dominante no popular, pero
la arrogancia que tienen es fatal. Ofenden, insultan, desprecian, amenazan,
encarcelan. No aceptan nada que sea diferente o que disienta porque en el fondo
saben que todos quieren ser libres. Tratan sin respeto alguno y descalifican a
todo el que denuncia injusticias o presenta ideas esencialmente distintas y
hasta las cosméticamente distintas. Inclusive responden con las palabras más
sucias, como para paralizar toda disensión.
Este mecanismo de intimidación anticipada es
empleado lo mismo contra cada ciudadano mediante la propaganda y los
dispositivos de represión en cada cuadra, como también contra la iglesia, los
diplomáticos, los periodistas extranjeros, los políticos extranjeros. Alguien
tiene que decírselo y es mejor que sea un cubano hermano de ellos porque si
muchos, si la mayoría les hace el juego entonces no cambiará nada para bien.
Nosotros no los odiamos pero no nos vamos a someter
por miedo. Las puertas del dialogo están abiertas, para la reconciliación y para
implementar el proceso que devuelva al pueblo lo que es del pueblo: su libertad,
sus derechos la paz y la soberanía.
La simulación y el sometimiento que pueden surgir
como mecanismos de defensa, ya se han convertido en el camino de la perdición
para Cuba. Superar esas actitudes; es liberación. Liberación del odio, de la
mentira, del egoísmo, la liberación en el amor y la verdad. La liberación de los
prisioneros políticos sería el verdadero signo del inicio del cambio que todos
quieren. Estamos dispuestos al diálogo pero el diálogo ese un camino no un fin
por si sólo. En todo caso impulsamos un diálogo nacional, no solo entre gobierno
y oposición.
Los que gobiernan son cubanos, seres humanos, a los
que nadie puede descalificar, como hacen ellos con nosotros, de la vida en Cuba
y de los cambios que nuestra sociedad necesita. Creo que esta situación es
superable para todos porque nadie esta exento de la buena voluntad. Eso si, debo
decir que están abusando hace mucho de la paciencia del pueblo, insultando su
inteligencia y ultrajando su dignidad al mantener como si fuera la voluntad
popular un orden sin derechos que todos quieren cambiar.
De nuestra parte, las puertas están abiertas para el
diálogo.
Si se creen tan poderosos y fuertes y por encima de
todos, que esta propuesta nuestra les provoca burla y desprecio, yo lo les digo
que ese fue el preámbulo de las caídas estrepitosas de las peores tiranías de la
historia. Pero nosotros no queremos que ningún ser humano caiga, sino que todos
se levanten y nos demos las manos como hermanos, pero como hombres y mujeres
libres.
Eso es posible en Cuba, esa es la esperanza y eso
sucederá
Inicio de página
Retornar a la página principal
|