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¿ES SOSTENIBLE LA ECONOMÍA CUBANA?

ANÁLISIS Y PROPUESTAS

Rolando H. Castañeda

Este ensayo tiene el propósito de analizar por qué la economía cubana en su forma actual es frágil, vulnerable e insostenible.  Examina varios problemas críticos y la muy elevada dependencia de la ayuda externa que hay que modificar para hacerla sostenible.  También menciona algunas experiencias históricas que muestran el potencial para superar la situación existente, las propuestas de los académicos y especialistas de la isla sobre la materia y el potencial que el restablecimiento de las relaciones con EE.UU. ofrece como una forma expedita y efectiva de mejorar la situación económica de la isla y su sostenibilidad.

1.ANTECEDENTES

Después de la presentación formal del Proyecto Varela, en junio de 2002 el gobierno declaró irrevocable el socialismo aunque nunca definió en qué consistía.  En noviembre de 2005, Fidel Castro señaló que la revolución (el socialismo) se podía autodestruir por las prácticas existentes en la isla.  El 26 de julio de 2007, Raúl Castro llamó a realizar cambios estructurales y de conceptos y a eliminar prohibiciones absurdas.  En agosto de 2009, Raúl Castro indicó que el próximo (postergado) Congreso del Partido Comunista definirá el socialismo que los cubanos desean y señaló “fui elegido para defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo”.  Actualmente, el gobierno está considerando eliminar las gratuidades y el igualitarismo.

Indudablemente Cuba está en un punto de inflexión y momento de reajustes filosóficos y estratégicos fundamentales.  La lectura de los artículos recientes de Mons. Carlos Manuel de Céspedes sobre  la pertinencia de cambios constitucionales en la isla y de Pedro Campos sobre el debate existente sobre cómo ¿Resolver los problemas particulares, sin resolver los generales?  Así como, las entrevistas al novelista Leonardo Padura y a la psicóloga Carolina de la Torre o las letras del hip hop de Los Aldeanos muestran la insatisfacción y la molestia prevalecientes con la situación política y socioeconómica.

2.ALGUNOS PROBLEMAS CRÍTICOS QUE REQUIEREN CAMBIOS “ESTRUCTURALES”

A principios de 2008 Cuba enfrentaba varios problemas económicos críticos, no coyunturales, resultado del sistema socialista y de las políticas públicas erradas vigentes, que posteriormente se ampliaron y agudizaron por los catastróficos huracanes que azotaron al país; por la gran recesión mundial 2008-2009 que ha afectado a Cuba por partida doble, directamente e indirectamente a través de los efectos adversos sobre Venezuela, su nuevo gran benefactor; y por la paralización y limitación de las políticas públicas para contrarrestarlos.

Debe indicarse que por años las políticas públicas nacionales son reactivas.

a)   Los salarios y las pensiones son insuficientes para cubrir las necesidades básicas, cuya causa principal es el deterioro económico experimentado desde 1985 y que se manifiesta, entre otros, en crecientes críticas a la dualidad monetaria.   En 2008 esta situación se agudizó por los huracanes que azotaron a la isla y en el bienio 2008-2009 por la gran recesión mundial.

En la actualidad, los trabajadores cubanos devengan el equivalente entre US$20 y US$30 de ingresos mensuales (o sea, son pobres según la definición del Banco Mundial, con ingresos inferiores a US$1.25 diarios).  Dichos ingresos son insuficientes para cubrir las necesidades básicas y para comprar ocasionalmente algún artículo “de lujo” como un par de zapatos.

Un estudio de González-Corzo y Pérez muestra que las horas de trabajo que los empleados cubanos necesitan para adquirir los artículos de consumo de la canasta básica de alimentos son mayores que las de sus contrapartes costarricenses, dominicanos y hondureños.

b)   Hay un abultado déficit de viviendas estimado en no menos de 600,000 unidades en 2008 y las unidades existentes están deterioradas y requieren reparación y mantenimiento, lo cual se agravó por los severos destrozos causados por los huracanes de 2008 con una destrucción de 90,000 unidades y daños a otras 440,000.

c)   Existen deficiencias fundamentales de infraestructura básica (situación de las redes de acueductos, alcantarillados, carreteras, calles, drenaje, electricidad, transporte urbano, etc.) que afectan el acceso a estos servicios públicos esenciales y que se deben a la baja tasa de inversión, reparación y mantenimiento por muchos años; y, en particular, desde que terminó la ayuda soviética

d)   Los servicios sociales (salud, educación y seguridad social) se están deteriorando y están sujetos a críticos problemas debido a la forma que se está realizando la apertura externa dependiente del suministro de servicios sociales a Venezuela

e)   La población está disminuyendo desde 2006 debido, entre otros factores, a la baja tasa de natalidad (inhibición de la fecundidad) y a la emigración. 

3.AGUDIZACIÓN DE LOS PROBLEMAS ENDÉMICOS POR LOS HURACANES, LA GRAN RECESIÓN INTERNACIONAL Y LAS POLÍTICAS PÚBLICAS VIGENTES

Cuba sufrió pérdidas y daños por US$9,722 millones por los huracanes que la azotaron en 2008, magnitud cercana al 20% del PIB, y, consecuentemente, muy superior al efecto de una depresión económica, que es la pérdida del 10% o más del PIB.  Se afectaron 530,000 viviendas, de las cuales 90.000 fueron destruidas.  CEPAL estima que la capacidad anual de construcción de viviendas de la isla es de unas 50,000 unidades.  En 2009 se tiene programado construir 32,000 viviendas.

La gran recesión mundial de 2008-2009, la mayor desde los años 1930s, ha tenido un impacto adverso por partida doble en Cuba ya que también afectó a Venezuela su nuevo benefactor cuyos ingresos petroleros cayeron en un 53.6% en el primer semestre de 2009 lo que ha acentuado los efectos adversos de las políticas “estatilizadoras” y populistas.  La recesión se ha reflejado en pérdidas en los términos de intercambio, aumentando los precios de las importaciones (alimentos y petróleo) y reduciendo los precios de las exportaciones, principalmente del níquel.  Hay menores ingresos por turismo y remesas.  También menores montos de financiamiento externo y términos más caros, situación agudizada porque, desde mediados de 2008, Cuba suspendió los pagos de su deuda externa activa y está en moratoria de la deuda externa pasiva con el Club de Paris desde 1986, la que incluyó después la de la antigua URSS cuando Rusia ingresó al mismo.

Cuba enfrentó la gran recesión/crisis financiera internacional en condiciones de marcada fragilidad y vulnerabilidad externa, o sea debilidad y poca resistencia de sus fundamentos macroeconómicos.  Con una tasa de cambio fija y sobrevaluada,  elevados niveles de deuda externa, bajos niveles de reservas internacionales, todo lo que ha dificultado el ajuste, dándole un limitado margen de maniobra para adoptar medidas contracíclicas para apuntalar la actividad económica.  Adicionalmente, la isla tenía elevados déficit fiscal y niveles de liquidez monetaria lo que también le ha dificultado seguir una política expansionista compensatoria.  En 2008 el déficit fiscal aumentó al 6.7% del PIB, la oferta monetaria medida por M2 creció en 15% y la deuda externa en 11.2%.

El gobierno ha mostrado total torpeza para realizar los cambios estructurales y de concepto prometidos por el presidente Raúl Castro, restándoles credibilidad y legitimidad a las autoridades nacionales. 

4.LA ELEVADA DEPENDENCIA DE LA AYUDA EXTERNA

La economía socialista cubana caracterizada por su limitada capacidad de generar nuevas exportaciones de bienes y servicios.

A continuación se resumen tres períodos, el de 1960-1990, de la masiva y creciente ayuda soviética; el de 1991-2003, cuando se redujo la tasa de inversión y se autorizaron las remesas familiares para compensar la pérdida de la ayuda soviética; y el de 2004-2009 cuando Cuba ha recibido una masiva ayuda venezolana, pero ha mantenido las remesas y la baja tasa de inversión.

a)   La significativa y creciente ayuda soviética en 1960-1990

El sistema socialista cubano se sostuvo desde sus inicios y durante todo el periodo 1960-1990 por la masiva y creciente ayuda soviética y del bloque socialista.  En esos primeros treinta años la ayuda fue a través de: (i) transferencias o subvenciones de precios mediante precios bajos para las importaciones de petróleo y precios altos para las exportaciones de azúcar y níquel; (ii) la amplia cobertura de los déficits comerciales; y (iii) los préstamos externos para el desarrollo con un elevado componente concesional.

La Ayuda Soviética a Cuba, 1960-1990

(en millones de US$)

 

Préstamos recuperables (deuda)

 

 

Periodos

 

Déficit Comercial

Préstamos para el desarrollo

 

Total

 

Subsidios de Precios

 

Ayuda Total

 

PIB

Ayuda como % del PIB

1960-1970

2,083

344

2,427

1,131

3,558

175,700

2,03

1971-1975

1,649

749

2,398

1,143

3,541

99,890

3,54

1976-1980

1,115

1,872

2,987

11,228

14,215

124,231

11,44

1970-1980

2,764

2,621

5,385

12,371

17,756

224,211

7,92

1981-1985

4,046

2,266

6,312

15,760

22,072

145,890

15,13

1986-1990

8,205

3,400

11,605

10,128

21,733

154,890

14,03

1980-1990

12,251

5,666

17,917

25,888

43,805

300,309

14,49

Total 1960-1990

17,098

8,631

25,729

39,390

65,119

699,600

9,31

 

Específicamente, Carmelo Mesa-Lago estimó que Cuba recibió el equivalente a unos US$65 mil millones de la URSS entre 1960 y 1990 (ver Cuadro), o aproximadamente el 9.3% del PIB, en condiciones muy generosas, sin contar con otros créditos y ayudas del CAME, otros países de Europa del este y China.

b)   La disminución de la tasa de inversión y la importancia de las remesas familiares en 1991-2003

Desde el comienzo de la crisis económica desatada por el colapso del intercambio comercial y de la ayuda soviética y antes que comenzara la masiva ayuda venezolana en 2004, Cuba hizo, entre otros, dos importantes ajustes económicos para hacerle frente a la desaparición del apoyo soviético. (i) Redujo la tasa de inversión así como los gastos de reparación y mantenimiento lo que tiene severas implicaciones de largo plazo y compromete el futuro económico y (ii) alentó el recibo de remesas del exterior para aumentar la disponibilidad de divisas.

En el periodo 1986-1990 cuando la economía cubana estuvo prácticamente estancada, asociado al nefasto Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas, Cuba tuvo una tasa de inversión bruta anual del 23.7%.  Dicha tasa declinó rápidamente a 5.9% anual en 1992-1996 con la desaparición de la ayuda soviética y el comienzo del Periodo Especial.  Posteriormente, ha fluctuado alrededor del 10% habiendo sido de 13.3% en el trienio en 2006-2008, la menor entre los países latinoamericanos.

c)  La substantiva ayuda venezolana en 2004-2009

En 2004-2009 Cuba ha recibido una ayuda substantiva y masiva de Venezuela en forma de: (i) exportaciones de petróleo a precios subsidiados y pagos diferidos; (ii) acuerdos de financiamiento para proyectos inversión; y (iii) abultados pagos por los servicios de salud.  Tal elevada es la dependencia que las autoridades cubanas han expresado su preocupación por el riesgo evidente que implica tan substancial dependencia.

d)  El efecto perverso de la ayuda venezolana

La marcada ayuda venezolana es fundamental al Gobierno cubano por su endémica debilidad de balanza de pagos, particularmente con la nueva crisis de 2009 asociada a la gran recesión mundial de 2008-2009.  Sin embargo, tiene el efecto perverso de brindarle un pretexto para posponer las medidas renovadoras imprescindibles para sanear la economía nacional, dejando de lado las reformas económicas estructurales propuestas por Raúl Castro el 26 de julio de 2007, que son apoyadas por los profesionales y académicos nacionales y entorpece la indispensable sucesión generacional y renovación política.  Es decir, termina aplazando las reformas que son fundamentales para un mejor futuro de la isla.  Adicionalmente, Cuba está dependiendo mucho de Venezuela que está tratando de implantar un sistema económico similar al cubano, que es ineficiente y que tarde o temprano será insostenible independiente de la bonanza petrolera.  Por segunda vez la actual dirigencia cubana ha puesto todos sus huevos en una sola canasta al depender tanto de la ayuda externa de una sola fuente, lo que es muy riesgoso y hace muy frágil y vulnerable a la economía nacional.

5.HACIA LA SOSTENIBILIDAD. ¿CÓMO SUPERAR LOS CRÍTICOS PROBLEMAS EXISTENTES Y LA ELEVADA DEPENDENCIA EXTERNA?

El socialismo real vigente en Cuba no es viable como tampoco lo fue en la URSS ni en Europa central y oriental ni en China ni en Viet Nam.  Tiene problemas congénitos con fallas estructurales insuperables.  Fracasa en la prueba de obtener resultados exitosos y la población tarde o temprano le pasa la cuenta.

Las autoridades cubanas consideran que varios problemas del país se deben a la baja productividad de la economía.  Sin embargo, ignoran y no relacionan que dicha baja productividad se origina en las distorsiones e ineficiencias generadas por las instituciones y políticas erróneas existentes.

 

a)  Experiencias que muestran el potencial existente en el país

Cuba tiene que replantear y rediseñar su organización, instituciones y políticas socioeconómicas fundamentales para lograr resultados económicos aceptables y ser autosostenible.  Cuba, con una economía de mercado competitiva orientada al exterior, sí lo es, según lo ha experimentado durante las cortas y limitadas liberalizaciones dentro socialismo (1980-1985 y 1994-1996) que reactivaron moderadamente la economía, así como por el perfil relativamente avanzado que el país tenía en la época anterior a 1959.

b)  Algunas medidas que podrían tener un efecto significativo e inmediato

La solución pragmática y realista de la crisis económica endémica de la isla es adoptar medidas microeconómicas e institucionales que liberen la muy bloqueada capacidad productiva nacional para acercarla al potencial que le proporcionan su valioso capital humano y su excepcional localización geográfica, así como adoptar medidas macroeconómicas apropiadas que las apoyen.

Un contexto que alentaría y facilitaría el éxito de esta solución es el restablecimiento de las relaciones comerciales y financieras con EE.UU., el socio natural de la isla, aprovechando la visión de una nueva administración estadounidense que ha ofrecido un nuevo trato a la isla y tiene una clara disposición al diálogo y la negociación para resolver los conflictos y las disputas internacionales, y desea transformar la política exterior estadounidense.  Asimismo, una comunidad cubanoamericana que favorece el cambio, la reconciliación nacional y que puede y quiere contribuir al desarrollo nacional.  Un Congreso estadounidense que tiene programado considerar tres legislaciones importantes (eliminar las prohibiciones a los viajes a la isla -un tema fundamental en las libertades civiles de movimiento e información-, facilitar y flexibilizar los términos de las ventas agrícolas y autorizar a las empresas estadounidenses realizar actividades de exploración y explotación de petróleo y gas) que serían importantes pasos hacia normalizar las relaciones entre ambos países.

c)  La inminente normalización de las relaciones económicas con EE.UU.

Uno de los efectos más perjudiciales de la alineación de Cuba con el bloque soviético fue que perdió una de sus mayores ventajas comparativas por muchos años.  O sea, la excepcional localización geográfica junto a EE.UU., su mercado natural que reduce los costos de transporte y comunicaciones y ofrece la posibilidad de complementar muchas actividades con el mayor mercado mundial.  El que genera aproximadamente el 30% del PIB global, y que además tiene la capacidad de impulsar a la economía internacional y a Cuba con su propio avance.  A pesar del embargo parcial existente, actualmente EE.UU. es el principal abastecedor de productos agrícolas, el quinto socio comercial de la isla, el principal proveedor de remesas y el segundo de visitantes.

Con la Administración Obama y el Congreso Demócrata, Cuba tiene la extraordinaria posibilidad de normalizar sus relaciones económicas y financieras con EE.UU., que le serían de gran beneficio para expandir sus exportaciones de bienes y servicios.

 El presidente Obama, quien ya adoptó medidas para flexibilizar el envío de remesas y los viajes familiares de los cubanoamericanos, el restablecimiento del intercambio cultural, educativo, etc., y permitir las actividades de las empresas de telecomunicaciones en la isla, ha indicado en repetidas ocasiones el fracaso de la política del embargo y ha ofrecido replantear las relaciones bilaterales y un nuevo trato con la isla.  Las mayores remesas y las visitas más frecuentes a los familiares; disminuirán la credibilidad y legitimidad de la invocación de la hostilidad y confrontación del enemigo externo, tanto de la comunidad cubanoamericana como del gobierno de EE.UU.

Tarde o temprano, las autoridades gubernamentales cubanas actuando en el interés nacional y de sus ciudadanos, aprovecharán esta oportunidad histórica que además se presenta en un contexto latinoamericano y mundial muy propicio.

6.A MODO DE CONCLUSIÓN

La economía socialista real cubana en su forma actual es muy frágil, vulnerable e insostenible por sus varios problemas clave y su muy elevada dependencia de la ayuda externa.  No obstante, ello es modificable y superable.

Las experiencias liberalizadoras de 1981-1985 y 1994-1996 muestran el potencial para superar la situación existente; los académicos y especialistas cubanos han elaborado propuestas concretas realistas y pragmáticas sobre cómo hacer los imprescindibles cambios para iniciar y apuntalar la recuperación económica.  Además, el cada vez más inminente restablecimiento de las relaciones con EE.UU. ofrece una forma expedita y efectiva de recuperación y sostenibilidad económica.

 

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