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Lázaro: ¡Levántate y Anda!
Dr.
Antonio Llaca
Columnista Internacional
La cita bíblica va cónsona con el artículo publicado en Granma (1) por
el Sr. Lázaro Barredo Medina, director del mencionado diario y uno de
los personajes con mayor poder en los medios de comunicación de Cuba,
pero no me refiero a la coincidencia de nombres entre el de Betania y el
de La Habana sino a la evocación de milagro en las páginas del Nuevo
Testamento y las del órgano oficial del Partido Comunista de Cuba.
Titulado “Miremos hacia la tierra y no hacia el barco importado”
comienza con: “Algunas personas piensan que nuestra economía es como una
barril sin fondo” sin mencionar quiénes son los que así piensan ni qué
grado de responsabilidad en el manejo de los asuntos económicos de la
Nación tienen para continuar expresando: “no aprecian que el país tiene
una severa afectación” y enumera las dificultades ciertas por las que
atraviesa: los efectos para nada favorables del actual momento de crisis
financiera mundial, las secuelas de intensos huracanes, iliquidez
financiera y el cada vez mas disminuido embargo comercial
norteamericano, las dos primeras situaciones coyunturales mientras la
última ya tiene un prolongado tránsito en el tiempo que ha servido para
mostrar su obsolescencia; sin dudas que todas forman parte del cuadro de
estancamiento económico que aqueja al país pero sin ser las únicas, para
cualquier conocedor de la realidad cubana faltarían por añadir:
ineficiencia (2), despilfarro, corrupción, falta de flexibilidad en la
gestión económica, excesiva centralización, mecanismos inadecuados y
hasta irracionales de retribución a los factores de la cadena
productiva y la implantación de un modelo de acumulación totalmente
divorciado de la realidad, las posibilidades y necesidades del país,
factores endógenos que han sido más incisivos y dañinos por su
intensidad y persistencia a lo largo de décadas cuyo efecto sumatoria
(y el de otros más que podrían añadirse) cuando son implantados en la
esfera agrícola solo pueden arrojar un resultado: improductividad
generalizada con desplazamiento de la agricultura… hacia los puertos.
Ante cada problema lo importante es encontrar soluciones: “En los
últimos meses se ha ido probando que en la producción alimentaria
podemos hacer mucho más si se modifican conceptos, métodos de dirección,
sistemas de pago y estimulación”, nos dice el Sr. Barredo y añade: “pero
¿cómo hacerlo si no acabamos de aplicar los conceptos que el compañero
Fidel ha recomendando insistentemente de trabajar por la revolución de
los rendimientos? y esto resulta verdaderamente incomprensible, la
agricultura (y cualquier otra rama de la economía) tiene que trabajar
siempre por la mejoría de los rendimientos y los “conceptos” con los
cuales ha trabajado la agricultura cubana durante los últimos cincuenta
años han sido precisamente los establecidos por quien ahora recomienda
(vía Sr. Barredo) “revolución de los rendimientos” con resultados
sencillamente trágicos :
**/ la agroindustria azucarera en “vías de extinción”
produciendo al mismo nivel que a principios del siglo XX, (3)
**/ la masa ganadera reducida a casi la mitad de la
registrada en la década de los 50 (4)
**/ la mitad de las tierras de cultivo cubiertas por
marabú (5)
**/ la pésima gestión de las empresas de “acopio” que
no recogen las cosechas a tiempo o las conservan inadecuadamente o las
distribuyen de manera caótica (6),
y así un largo rosario de absurdos, torpezas e ineptitudes que solo
pueden ser achacados a una concepción totalmente errónea de las
políticas agrícolas y de comercialización-distribución por décadas. En
cincuenta años el latifundio y el monopolio socialistas no han logrado
incorporar los conceptos de soberanía y seguridad alimentaria ni el de
eficiencia, su más importante logro ha sido que la insuficiente dieta
del cubano provenga en un 80 % del exterior, Cuba ha pasado de
exportador tradicional de alimentos a lo largo de toda su historia a
importador neto y si por cualquier causa estas importaciones se vieran
reducidas drásticamente la hambruna estaría a la puerta de casa;
afortunadamente hasta ahora han tenido a la mano al imperialismo con su
bloqueo y los desastres naturales, que sin dudas afectan, pero también
han servido para justificar cualquier desatino.
Y continúa el artículo: “Nuestra agricultura está entrampada en sus
viejas costumbres y el problema planteado hoy no es solo sembrar sino
hacerlo con concepto de rendimiento, con ciencia, con técnica”, “nuestra
gran paradoja es que hemos desarrollado una ciencia de Primer Mundo y,
sin embargo, tenemos en los rendimientos una agricultura de Cuarto
Mundo” y cualquier lector acrítico o desprevenido puede verse entrampado
en la paradoja: ciencia-tecnología de primera clase pero las ollas
vacías, ¿a quién culpar?, la respuesta viene en párrafo siguiente : “Es
doloroso apreciar cuantas innovaciones tenemos que pueden revolucionar
la producción agrícola y nuestros productores no son capaces de
instrumentarlas”; entonces a la larga lista de responsables del desastre
agrícola: crisis, huracanes, embargo, etc., se suman también los
productores, últimos chivos expiatorios.
Muy probablemente el autor quiera sinceramente mejorar la mesa del
cubano y para este fin utiliza intelecto y pluma en la búsqueda de
soluciones dentro del marco que el rígido sistema de poder absoluto y
centralizado del cual forma parte le permite pero, obviamente, sin
alcanzar la raíz del problema. La agricultura resulta especialmente
sensible a relaciones de producción disfuncionales: la excesiva
estatización (propiedad) sobre los medios de producción y el asfixiante
control sobre los mecanismos de intercambio (mercado) son indiscutibles
responsables del pobre desempeño agrícola cubano(7); toda economía
(inclusive las del socialismo “real”) requiere de transformaciones o
patrón evolutivo que le permita alcanzar crecimiento, desarrollo y
eficiencia en el suministro de bienes materiales, servicios y tasas de
ahorro, el “rentismo” de la economía cubana, entendido este como el uso
de ingresos producto de la renta captada internacionalmente, originó
vicios de improvisación, ingenuidad, espejismos, derroche, distribución
caprichosa de recursos, estancamiento y persistencia de una “mentalidad
rentista” que no alcanza a comprender que la “ayuda” proveniente de
estos lados de la América del Sur llegó a sus límites y probablemente
siga una curva de decrecimiento acorde con los tiempos de crisis que
corren(8), las perspectivas para el futuro inmediato no son nada
halagüeñas y mientras la economía y la agricultura continúan creciendo
solo en la televisión el popular Pánfilo, devenido figura internacional
por esos derroteros inexplicables que toma el azar, nos da la clave de
lo que está ocurriendo : ¡Lo que nos hace falta es jama, tremenda hambre
lo que hay asere! (9).
La solución y me atrevo a afirmar que el autor del trabajo publicado en
Granma la conoce, pasa por el establecimiento de nuevas reglas en la
estructura de la propiedad y las relaciones de intercambio; si los
cambios de concepto a que se refiere van en este sentido estará “con los
pies en la tierra”(10), si se refiere solo a cambios cosméticos y
superficiales quedará “mirando hacia la tierra” con nostalgia y al
horizonte con la ansiedad de quien espera la llegada del próximo barco
con alimentos, necesitará entonces un milagro como el de Lázaro de
Betania para revivir la agricultura cubana.
(1) Barredo Medina, Lázaro: “Miremos hacia la tierra y
no hacia el barco importado” Granma, La Habana, 15/05/ 2009.
granma.cubaweb.cu
(2) LLaca, Antonio: El latifundio socialista y la
ineficiencia endógena: arroz hecho en casa.
http://webstc.org
(3) Espinosa Chepe, Oscar: Azúcar cubano, de mal en
peor.
Futurodecuba.org
(4) Arencibia, Pedro Pablo: Algunos índices de la
ganadería en Cuba en 1957 y en 2006.
Baracuteycubano.blogspot.com
(5) Espinosa Chepe, Oscar: Cuba, usufructo limitado.
Lanuevacuba.com
(6) Orlando Lugo Fonte, presidente de la Asociación
Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP): De verdadero crimen calificó
las pérdidas de cosechas en los campos en las circunstancias actuales.
Granma.cubaweb.cu
(7) Dieterich, Heinz: La modernización de Cuba bajo el
Comandante Raúl Castro y la preservación del socialismo.
“El agotamiento estructural del modelo, que comenzó a manifestarse a
mediados de los ochenta, tuvo dos componentes principales. En lo
económico se exteriorizó en parámetros como: la obsolescencia
tecnológica; el enorme atraso en la informática, los transportes y la
infraestructura; la ineficiencia industrial; la creciente deuda externa
y la improductividad agrícola. En lo político, la excesiva
centralización del poder y la falta de participación democrática de la
población bloquearon todo mecanismo de innovación desde abajo. Con esa
falta de participación democrática el sistema perdió su capacidad de
adaptación que, en consecuencia, llevó al colapso de la mayoría de los
Estados del socialismo histórico.” Rebelión
(8). Ingreso petrolero cae a la mitad en Venezuela.
Granma, 21/05/2009
Granma.cubaweb.cu
(9) Müller, Alberto: Pánfilo pide “jama” en Cuba.
Alberto Muller
Ver Video
http://www.youtube.com/watch?v=DZanMeui_Iw
(10) Espinosa Chepe, Oscar: ¿El fin del Fundamentalismo
Económico?
http://www.webstc.org/EL-FIN-DEL-FUNDAMENTALISMO-ECONÓMICO
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