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¡Video en río revuelto!

Luis Manuel de Lima
Periodista independiente

Cada cierto tiempo los cubanos observamos como el mundo queda atónito ante las purgas que realiza entre sus filas el gobierno cubano, en las que por lo general caen en desgracia dirigentes que no pertenecen al “legado histórico de la revolución”. ¡Los corruptos, los traidores son otros!

¿Cómo poner en perspectiva esta última arremetida contra jóvenes dirigentes formados y capacitados por el régimen y promovidos por la cúpula dirigente hasta los más altos cargos a que puede acceder un cubano?

En un anterior trabajo exprese, como Roque y Lage llegaron a sus cargos y que nunca sentí la menor identificación con ellos, pues a pesar de conocerlos y pertenecer de alguna manera a su generación, siempre he pensado que habían otros más capaces que ellos e incluso con mayores méritos y compromiso político. ¡Pero eran contestatarios, con criterios propios y esos no sirven!

Sinceramente, no creo en nada la mentira que nos quieren hacer creer que un “empresario informante” se auto grababa para informar a los organismos de inteligencia de España. Es posible que lo hiciera pero antes le entregaba las grabaciones a la contrainteligencia cubana, máxime cuando todos saben que ese delito en Cuba es traición a la Patria y se paga con la vida o  prisión perpetua.  

El poderoso pariente de Lage era un comerciante que invitaba a cenar a mucha gente en su finca, gozaba de privilegios que en la Isla son observados con detenimiento por las autoridades que persiguen cualquier roce con la actividad de las que denominan “fuerzas hostiles al régimen”. Así le saben la vida  a la gente y cuando actúan lo hacen con toda la premeditación que el caso necesita. Siempre con el objetivo de neutralizar objetivos y acciones que perjudiquen la nomenclatura del Estado: Fidel-Raúl.

El famoso video sobre la destitución de Lage y Roque que ven los altos funcionarios del Estado y el partido comunista confirman la tesis de la purga. Los que nacimos y crecimos en Cuba conocemos muy bien la naturaleza del régimen. Por eso no necesito ver el video para saber su contenido. Es el mismo formato de siempre, la acumulación de pruebas y hechos de manera cronológica que generan en quien los ve las reacciones y propósitos esperados. Indudablemente infunden miedo individual y colectivo, terror a los medios represivos que presentan casi como infalibles. Y al final del video casi siempre aparecen unos héroes o el representante de esos “héroes anónimos” que no desvelan para “proteger al pueblo de la actividad enemiga”.

Este lenguaje es arto conocido por la población. Seguro estoy, que en las próximas semanas una versión de ese video se hará pública. Ahora hay que esperar el momento adecuado para dar el golpe a todo el que no se alinee con el régimen. Y finalmente, la culpa la tendrá el imperialismo y la CIA.

En Cuba quedan pocas opciones para la gente. Resolver el conflicto que encierra la misma sociedad cubana supone seguir acompañando un régimen que no evoluciona. Mientras crecen las necesidades de resolver los problemas domésticos más sencillos y los de mayor importancia para la familia y las personas. Pero pretenden sostener el régimen en los linderos históricos de la legitimidad que le dio haber arrebatado el poder político a otro régimen perverso y antidemocrático.

No encontrar salidas creativas a esa situación de intolerancia e interpretar como coyunturas, comportamientos que revelan el deslinde generacional que quiere ocupar sus espacios, es propiciar la disidencia y la división dentro de las filas del régimen y de toda la sociedad. Crecen las expectativas creadas con la enfermedad de Fidel y la idea del relevo histórico que saque al país de la inmovilidad que no le da opciones de superación y de creer en el futuro.

La juventud cubana piensa más en cómo irse al extranjero que en trabajar para superar los problemas económicos reales. Encontrar gente dispuesta a realizar labores en el campo es difícil. Primero la falta de estímulos, la pérdida creciente de credibilidad del régimen y la frustración personal que impulsa a la gente a marcharse de Cuba como única vía de salvación posible.

Así el gobierno encuentra profesionales dispuestos para ir a trabajar donde se le antoje, la necesidad se impone más que el compromiso político o solidario. Un ejército de miles de cubanos son enviados al exterior a cumplir misiones humanitarias muchas veces riesgosas y reciben a cambio migajas y engaños.

Es hora de pensar en cómo hacer que la sociedad cubana se transforme hacia nuevos paradigmas de progreso y de futuro. Para ello solamente existe una vía, que los mismos cubanos se pongan de acuerdo para realizar el salto histórico que supere cincuenta años de locura. Que nunca más le ocurra a ningún funcionario lo que a Lage o a Roque por solamente criticar a los que se consideran los dueños de Cuba y de su destino.

 

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