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Un mensaje de Miriam Leiva:

NECESITAN AYUDA URGENTE DAMNIFICADOS DEL CICLÓN “GUSTAV” EN CUBA

La Isla de la Juventud, la parte oriental de la provincia de Pinar del Río y la occidental de la provincia de La Habana, por donde el ciclón “Gustav” pasó con fuerza 4 el 30 de agosto se encuentran devastadas y su población carecer de los más elementales medios de subsistencia, como alimentos, agua potable, electricidad.

Extraordinariamente crítica es la situación de la Isla de la Juventud, donde el ciclón arrasó con techos, puertas y ventanas hasta de las casas y edificios más sólidos, así como destruyó una enorme cantidad de ellos, tanto por los fuertes vientos como por la caída de árboles y otros objetos pesados. Miles de personas se han quedado sin colchones, sábanas, toallas, ropa y calzado, combustible y alimentos para cocinar, y techo para guarecerse de la lluvia.

Los habitantes se ayudan con los escasos alimentos que pudieron preservar, en un país donde éstos están racionados o deben adquirirse en las tiendas de venta en divisas del gobierno, con muy altos precios que gran parte de la población no puede pagar. Ni siquiera con dinero es posible comprar porque hasta esas tiendas están semidestruidas o fueron saqueadas.

Clara Lourdes Prieto, hermana del prisionero de conciencia de los 75 Fabio Prieto Llorente, con aplomo narró las horas de terror en su apartamento del tercer piso de un edificio, que parecía bastante sólido, porque el ciclón arrancó puertas y ventanas y las ráfagas podían llevarse a todos, incluida su anciana y enferma madre. Luego, no es posible seguirle el tratamiento médico por la cantidad de lesionados que acuden al maltrecho hospital.

Está lloviendo y las personas no tienen con qué guarecerse. En la ciudad hay que caminar sobre los escombros, árboles, postes de electricidad y teléfonos, barcos, autos y ómnibus destruidos. Manifestó que todos los ciudadanos requieren recibir ayuda con la mayor urgencia. También en Artemisa por donde a travesó el huracán entre Pinar del Río y La Habana, Loyda Valdés, esposa del prisionero de conciencia de los 75 Alfredo Felipe Fuente, se refirió a la fortaleza de los embates durante su paso y el deterioro de la ciudad carente de todos los servicios básicos y edificios destruidos, así como la imperiosa necesidad de ayudar al pueblo. Todas las personas con quienes se ha podido hablar exponen la crudeza de la situación.

Ante la magnitud de la devastación se requiere la ayuda humanitaria urgente de gobiernos, organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales, personas y todos los cubanos residentes en el exterior. El gobierno de Cuba siempre ha rechazado la asistencia privada o pública externa pero no puede atender las necesidades del pueblo que ha perdido todos sus recursos y propiedades, luego de grandes carencias por los muchísimos años de crisis económica.

Ante la actual catástrofe de tan amplia extensión, las autoridades no deberían seguir politizando el sufrimiento de los cubanos, sino demostrar su buena voluntad para mitigarlo con humildad mediante la aceptación de ayuda internacional y agradecimiento.

Miriam Leiva

Periodista independiente

La Habana 1 de septiembre de 2008