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LA CENTRAL DE TRABAJADORES DE CUBA PASADO, PRESENTE Y….
René Hernández Bequet
El análisis de la
realidad cubana tiene que incluir necesariamente el análisis del
Movimiento Obrero en Cuba y particularmente de la CTC que históricamente
ha sido la única organización de trabajadores. Actualmente controlada
por el partido y la Seguridad del Estado. No sería lógico referirnos a
la actual CTC oficialista, sin antes recorrer a vuelo de ave, montado
sobre un Ara Colé gigante, los antecedentes de la misma.
Ya a mediados del siglo
XIX, 1850, los trabajadores de la Isla, todavía colonia española,
influidos por las ideas reformistas de la ilustración y los anarquistas
que venían de España, trataban de unirse en organizaciones gremiales
para luchar por sus derechos. Comenzaban a aparecer periódicos, como La
Aurora, dirigidos a los trabajadores del tabaco, fundado por José de
Jesús Márquez y Saturnino Martínez, quienes organizaron la primera
huelga y el primer sindicato en 1866.
En 1868 empieza la
Guerra de los Diez Años por la independencia de Cuba. En la misma
participaron muchos obreros con conciencia de clase y vocación
patriótica. Ellos pensaban que de lograrse la independencia, los
Derechos de los trabajadores serían reconocidos y la situación de ellos
mejoraría notablemente en Cuba.
En 1882 Enrique Roig de
San Martín funda el Centro de Estudios y recreo en Santiago de Las
Vegas, en el cual podía participar cualquier cubano sin importar el
color de su piel, su posición social o tendencia política. Poco después,
el mismo Roig de San Martín, funda la Junta Central de Artesanos y el
Boletín del Gremio de Obreros y más tarde funda el periódico El
Productor. Enrique Creci, funda en 1985 el Círculo de Trabajadores, con
el fin de educar y formar a los trabajadores. Es de este Circulo de
Trabajadores donde surge un comité para recaudar fondos para la defensa
de los trabajadores presos en Chicago, Conocidos después como los
Mártires de Chicago, Recaudaron $1500.00, cantidad enorme para esa
época. Días antes de la ejecución de los Mártires también organizaron
una marcha de protesta en contra de dicha ejecución en donde
participaron más de 2500 trabajadores en La Habana.
El 1 de octubre de 1887
se realizó el Primer Congreso Obrero de Cuba. Fue organizado por la
Alianza Obrera y la Federación de Trabajadores de La Habana. Los
principales dirigentes de dicho Congresos fueron Enrique Roig de San
Martín y el asturiano Saturnino Martínez.
La primera
conmemoración del 1 de Mayo se realizó en Cuba en el 1890, con una
manifestación de más de 2000 trabajadores. Debemos anotar que en los
últimos años de la Colonia y primeros de la República la influencia de
los anarquistas entre los trabajadores en Cuba fue importantísima. Casi
todas las organizaciones sindicales de la época estaban dirigidas por
anarcosindicalistas y casi todos apoyaban la lucha independentista.
Incluso en 1896 llevaron a cabo un intento fallido de ajusticiar al
Capitán General Valeriano Weyler, lo que desató una ola de represión
contra ellos por las autoridades coloniales en la cual muchos
anarquistas fueron deportados.
La instauración de la
República no colmó las esperanzas y anhelos de los trabajadores y en
algunos aspectos la situación fue peor que en los últimos años de la
Colonia. Ya para 1911 la represión contra los trabajadores en general y
la deportación de los anarcosindicalistas era frecuente, lo que
entrañaba el debilitamiento de los mismos en el sindicalismo cubano y
aumentaba el de los comunistas.sobre todo después de la llamada
Revolución de Octubre en Rusia en 1917.
El Primer Congreso de
la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC) se realizó de 2 al 7 de
agosto de 1925 en la ciudad de Camaguey. Bajo el liderazgo de Alfredo
López Quien al año siguiente 1926, fuera desaparecido y su cadáver fue
encontrado en 1933, supuestamente asesinado por el gobierno de Machado.
Con la desaparición de Alfredo López, la lucha por el control de la CNOC
entre anarquistas y comunistas fue ganada por los marxistas, cuyo
Partido había sido fundado en 1925.Fue la CNOC la que llevó el mayor
peso en la huelga general que diera al traste con la dictadura
machadista.
Llegado el año 1939 fue
disuelta la CNOC y sustituida por la Confederación de Trabajadores de
Cuba( CTC): liderada por Lázaro Peña, sindicalista tabacalero y miembro
del Partido Comunista de Cuba desde 1930 y el independiente Angel Cofiño,
del sector eléctrico, apoyados por Vicente Lombardo Toledano de la CTM
de México y la CTAL.
La CTC nació con la
pretensión de que fuera democrática, unitaria, autónoma, independiente y
que en el seno de la misma participaran todas las corrientes o
tendencias políticas e ideológicas presentes en el sindicalismo de la
época. Pero a contrapelo de esos deseos debo decir, que a partir del
nacimiento de la CTC, cada gobierno de turno en la República trató de
controlarla y desgraciadamente, la mayoría de ellos lo lograron de una
manera u otra. Así en 1947 los comunistas fueron desalojados de la CTC
después de años de alianza con Batista y los Auténticos asumieron el
control de la misma, bajo el liderazgo de Eusebio Mujal Barniol del PRC
(A). Quién al producirse el golpe de Estado de 10 de marzo de 1952,
pacta con Batista y otra vez el Palacio Presidencial ejerce control
sobre el Palacio de los Trabajadores.
Después de siete largos
años, la dictadura batistiana llega a su fin con el triunfo de la
insurrección el 1 de enero de 1959. Con el triunfo se produce la
expulsión de la CTC de los elementos mujalistas, Hecho que fue
oficializado el 20 de enero por el Consejo de Ministros del Gobierno
Revolucionario presidido a la sazón por el entonces presidente Manuel
Urrutia y el Ministro de Trabajo, Manolo Fernández, calificado por Fidel
mediante la Ley 22, por la cual se declaraban depuestos de sus cargos
las personas, que integraban el 31 de diciembre de 1958 las directivas
de la CTC nacional, provinciales, las Federaciones de Industrias y todos
los sindicatos y uniones. Se acordó crear el Comité Nacional de la CTC y
reconocer a David Salvador Manso como su responsable General. También
fueron nombrados para hacerse cargo de diferentes departamentos a:
Octavio Louit Venzan, organización. José Pellón Jaen, finanzas. Antonio
Torres, organismos oficiales y patronales. Conrado Becquer, actas y
correspondencia. José María de la Aguilera, propaganda. Reinol González,
relaciones internacionales y José de Jesús Planas asuntos jurídicos, Ese
mismo año 59 se realizaron elecciones sindicales en toda la Isla. La
mayoría de ellas fueron ganadas por dirigentes del Movimiento Obrero 26
de Julio.
El X Congreso de la CTC
fue convocado para noviembre de 1959. En el mismo volvió a manifestarse
el deseo histórico del Poder Político de controlar la CTC. Pero ahora
con más siniestras intenciones. Aquel X Congreso llamado de los melones,
verde por fuera y rojo por dentro. A pesar de que los delegados
comunista apenas eran un 10 por ciento del total, Fidel Castro forzó una
candidatura única para así entronizar a elementos fieles a él que
facilitaran el control de la CTC, que con una elección democrática jamás
hubieran tenido chance de ocupar cargos en la CTC emanada de aquel X
Congreso. Otra traición más de Castro al Movimiento 26 de Julio y a los
ideales originales de la revolución. El apoderamiento de la CTC por
parte de Fidel Castro se hizo evidente.
Las estructuras
sindicales en un Estado comunista, según la concepción de Lenín, deben
ser la famosa "correa de transmisión" del Partido Ya que según Lenín el
Partido es la vanguardia lúcida de la clase trabajadora. Algo funesto
para los trabajadores. Pero la concepción que tienen los Castro sobre
cómo debe funcionar el sindicalismo en Cuba es peor que la leninista.
Para los Castro, la CTC y los sindicatos que la integran, tienen que
responder a los intereses personales de ellos más que a los del Partido
y por supuesto más que a los intereses de los propios trabajadores. En
1959 todavía no existía el Partido como tal y ya en ese año, Fidel
Castro comenzó su apoderamiento de la CTC al mismo ritmo que se
apoderaba del resto del País.
Así las cosas, en
noviembre de 1961 se realizó el XI Congreso de la Confederación de
Trabajadores de Cuba el último de la CTC-R democrática. Allí, asesinaron
a la CTC, Ya no es más la que nació en 1939. Ahora se llamaría Central
de Trabajadores de Cuba. No sólo cambió de nombre, también sus
estructuras serían distintas. Eliminaron las Federaciones de Industrias
y las sustituyeron por 25 Sindicatos Nacionales para centralizar el
poder y lograr un control absoluto, como en la Unión Soviética. De esta
manera barrieron con la autonomía de las Federaciones Nacionales,
provinciales y los sindicatos de base y otros gremios. Con la nueva
estructura la administración del Poder sindical está en la CTC Nacional
y el Poder Real en sí está en las manos de quien detenta el Poder en el
Gobierno y Régimen Totalitario.
Desde finales de 1959
el control de la CTC por los Castro no ha cambiado. Los Congresos del XI
hasta este último XIX no han sido más que burdas obras de teatro, en las
cuales siempre uno de los hermanos Castro ha fungido de escritor de la
obra, de director, apuntador y hasta dueño del teatro. Fidel Castro y
ahora Raúl, presidente la CTC y controlan con el Partido y la Seguridad
del Estado. Si ha habido algún cambio últimamente, ha sido para darle a
Raúl Castro más poder personal tal como se observó en el XIX Congreso
con la designación de Salvador Valdés Mesa y Reinaldo Valdés Grillo como
Secretario General y Segundo Secretario General respectivamente. Es
evidente que desde que el menor de los Castro asumió directamente la
administración del poder ha ido tratando de aumentar su control personal
sobre todos los sectores del país. Por supuesto que la CTC no podía
escapar a sus deseos. Se sabe que Valdés Mesa es de los llamados"
raulistas". Es miembro del Comité Central del Partido. Militó en la
Asociación de Jóvenes Rebeldes, fue Secretario General del Sindicato de
Trabajadores Agropecuarios, Segundo Secretario Nacional de la CTC con
Pedro Ross. Entre 1995 y 1999 fue Ministro de Trabajo y Seguridad
Social. Era el Primer Secretario del PCC en Camagüey cuando Raúl Castro
lo sacó de allí para pasarlo a la CTC nuevamente. El otro Valdés, el
Grillo, viene de la CTC de Matanzas.
En el discurso de
clausura del XIX Congreso, Raúl Castro dejó bien claro lo que espera de
la CTC. Fue bochornoso que inculpara a la CTC de la mala situación
económica del país (Pedro Ross fue el chivo expiatorio, sin ser nombrado
por su no0bre) achacándole a la CTC la responsabilidad de un número
importante de problemas y deficiencias. Más adelante en su discurso
planteó que los próximos años deben ser de trabajo intenso para el nuevo
Consejo de la CTC y su Secretariado pues los hizo responsables de poner
en práctica los acuerdos del Congreso que, según Raúl Castro ha tenido
el mérito de centrarse en temas fundamentales para el país y los
trabajadores como son la revolución energética, los programas de la
batalla de las ideas y perfeccionamiento empresarial para hacer
eficientes las empresas co-gestionadas entre el capital internacional y
los militares. La lucha por la liberación de los cinco héroes presos en
EEUU... Las palabras del Castro menor hablan por sí solas y en las
mismas la CTC tiene la guía y orden de qué tienen que hacer.
A tono con esas
palabras fue el discurso de Valdés Mesa, el cual en uno de los párrafos
del mismo, dijo: "Concentrar nuestros esfuerzos principales, en primer
lugar, en seguir fortaleciendo y consolidando la unidad de los
trabajadores y el movimiento sindical en torno a nuestro Partido, a
Fidel y a Raúl”.
Ni siquiera en la Rusia
de Stalin los dirigentes sindicales tenían que mostrarse tan sumisos.
Debemos señalar que legalmente, es decir de acuerdo a la Constitución
vigente en Cuba, se le garantiza al Poder Político (léase Partido,
Gobierno o Máximo líder) la sumisión total de la CTC, al ser incluida
esta en la Constitución con el carácter de organización de masas, igual
que los Comité de Defensa de la Revolución o la Federación de Mujeres.
Además, en los Estatutos de la CTC se lee: la CTC reconoce abierta y
conscientemente la dirección del PCC como destacamento de vanguardia y
máxima organización de la clase obrera y acoge y hace suyas y siguen su
política. Por su puesto que debido a todo esto la visión que tienen los
trabajadores cubanos y el pueblo cubano respecto a la CTC, los
Sindicatos y la mayoría de los dirigentes sindicales es muy negativa y
de franco desprecio en la mayoría de los casos. Incluso los máximos
dirigentes del Partido los disminuyen. Una prueba de ello ha sido el
VIII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Dicho Congreso
fue supervisado por Esteban Lazo, miembro del Buró Político del Partido,
pero de quien se dice que no sabe ni siquiera hilvanar cuatro frases
juntas y fue clausurado por Raúl Castro, pero el Secretario General de
la CTC, Valdés Mesa ni habló ni aparece en las fotos de Gramma o
Trabajadores que reseñan el Congreso. Simplemente fue ignorado. Llama la
atención que el Sitio Web que tenía la CTC hace tiempo desapareció y que
el nombramiento del Director del Periódico Trabajadores es potestad del
Partido y no de la CTC
Con cierta lógica
podemos prever que debido a los cambios planteados por Raúl Castro en la
cuestión laboral, al vincular el salario de los trabajadores a la
producción de los mismos, la eliminación de los estímulos morales, la
productividad en las empresas corporativas con las transnacionales,
achacados a Guevara, conlleva, a que el perfil de la CTC disminuya
bastante más. Ya ni siquiera tendrá el control de otorgar los conocidos
Bonos para comprar electrodomésticos o motocicletas, los que se suponen
desaparecerán con los cambios económicos propuestos. Así también
perderán el poder de otorgar el alquiler de cuartos de hoteles como
premio a los obreros destacados.
En el plano
internacional creemos que el papel de la CTC, en el esquema del régimen
totalitario cubano, se mantendrá igual que hasta ahora:
1) Continuarán
participando activamente al interior del Congreso Permanente de
Unidad Sindical de los Trabajadores de América Latina (CPUSTAL)que
tiene su sede principal en Cuba desde 1997.
2) Seguirán en la
Federación Sindical Mundial (FSM) donde tienen un miembro en el
Secretariado (Osiris Oviedo de la Torre).Cuentan con uno de los Vice
Presidentes (Pedro Ross) y tienen en La Habana, Reparto Siboney; la
oficina Regional FSM América a cargo de Ramón Cardona de la CTC
cubana.
No nos asombraría que
en cualquier momento inventen, con la organización sindical que agrupe
a la CTC, algunas organizaciones chavistas de Venezuela, sandinistas de
Nicaragua, del MAS de Morales en Bolivia de la CGTP de Perú y otros
pequeños sindicatos que sustituyen el CPUSTAL
Muchas Gracias por la
atención que me han prestado.’
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